10 nov 2008

Ref: Declarar Parque Nacional.

SEÑOR ALCALDE DE LA MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE LA CONVENCION QUILLABAMBA


La Convención, 5 de Noviembre del 2008

De nuestra distinguida consideración:

Los que suscribimos esta carta, previo un saludo fraterno y solidario, pasamos a solicitarle lo siguiente:

-Que desde hace seis años, venimos conmemorando cada 23 de Octubre la desaparición física del Comandante LUIS FELIPE DE LA PUENTE UCEDA , autor de la tesis sobre la REFORMA AGRARIA EN EL PERU, con el que se graduó como Abogado en la Universidad de Trujillo, (1956) para luego trascender esta obra en su quehacer cotidiano, como es la concreción de la guerrilla “ILLARY CHASKA”, que se desarrolló en Mesa Pelada Amaybamba, sector Choquello Huanca, de esta provincia cusqueña.

-Que en la consecución de la REFORMA AGRARIA , que se hizo realidad con la dación de la Ley , que lleva este nombre, LUIS DE LA PUENTE , así como humildes campesinos de toda la provincia, HEROES DE LA REFORMA AGRARIA ; escriben las páginas mas hermosas de la historia convenciana, entregando sangre, dolor, sacrificio, su vida misma por conquistar un mejor nivel en la sociedad, que desde entonces, se hizo realidad, no solo para la provincia, sino en todo el territorio patrio.

-Esta gesta importante, hace que la provincia trascienda en la historia del Perú, motivo por el que, La Convención , no sólo se representa, por las plantaciones de café, te, cacao, coca, frutas; sino sobretodo por ser cuna del sindicalismo campesino (el Juramento de Mandor, las luchas campesinas, la muerte de campesinos en el Puente Chaullay, la guerrilla Illary Chaska de Mesa Pelada, etc, etc,) y poseer una cultura libertaria y de democracia, que cambio la historia de la nación peruana. Siendo motivo de orgullo para propios y extraños.

-Sin embargo lo extraño del caso; es que se han realizado muy pocas acciones de reconocimiento, a favor de los HEROES DE LA REFORMA AGRARIA , de los sobrevivientes de esta gesta. Conscientes de esta trascendencia y siendo necesario que se perennice, estas luchas, para ejemplo de nuestros hijos, solicitamos a Usted, tenga a bien interponer sus buenos oficios, y formalizar la solicitud para que dicho sector, (CHOQUELLO-HUANCA); lugar en el que se encuentran los restos mortales del Comandante Luis de la Puente Uceda , miembros de su guerrilla, así como campesinos anónimos, se declare como PARQUE NACIONAL.

Dicho monumento nacional, también contribuirá a generar mejores condiciones de vida, para quienes viven cerca de dicho lugar, pues deberá generarse una suerte de peregrinaje, de ciudadanos del mundo, que atraídos por la trascendencia de esta gesta; vendrán en aumento, con la puesta en valor que seguramente realice su representada. El desarrollo de un pueblo, no solamente esta en el enlozado de parques, calles y plazas, sino sobretodo en resaltar sus raíces, su cultura y revalorar los aportes que han generado un cambio positivo en la sociedad peruana. Argumentos suficientes para emprender este reconocimiento a los mejores hijos convencianos y los héroes que hicieron posible un cambio trascendental en la historia del país.

Un pueblo que olvida su pasado, esta condenado a cometer los mismos errores del pasado; un pueblo que olvida el pasado, esta condenado a vivir de rodillas, enredado en el laberinto de su presente; por que no podrá encontrar la alternativa del futuro.

Agradeciéndole, anticipadamente por la atención que tenga la presente.

ENRIQUE RUEDA,
ANTONIO LIMACHE
Comision Maranura
RAUL DELGADO
MARTHA LUZA Z
Comisión Cusco
Correo electrónico: marthato44@hotmail.com
Celular: 984/384240

1 nov 2008

Homenaje al Cro Luis de la Puente Uceda y los Heroes de Mesa Pelada


Local de la Federacion, Enrique Rueda ex combatiente del MIR 1965 y
Martha Luza abogada de DDHH ,Coordinadora de la Comision
Luis de la Puente Uceda de Cusco

Asamblea de la Federacion Campesina Distrital de Maranura
22 de Octubre pasado.

Homenaje a Luis de la Puente Uceda y los Heroes de Mesa Pèlada
23 de Oct 2008

Los sobrevivientes de la guerrilla Illary Chasca de 1965 Cros de armas de Luis de la Puente Uceda homenajeados al conmemorarse los 43 años de la muerte de los heroes de Mesa Pelada

Condecoracion al ex guerrillero del MIR sobreviviente de Mesa Pelada
Carlos Morillo

Integrantes de la Comision Luis de la Puente Uceda con los
ex combatientes del MIR sobrevivientes de Mesa Pelada
en la tumba de los heroes .

26 oct 2008

HOMENAJE AL COMANDANTE FUNDADOR DEL MIR


HOMENAJE AL COMANDANTE FUNDADOR DEL MIR LUIS DE LA PUENTE UCEDA Y A LOS HEROES DE MESA PELADA


LA GLORIOSA FEDERACION DE CAMPESINOS DE MARANURA Y LA COMISION LUIS DE LA PUENTE UCEDA DEL CUSCO SE DIRIGE A LA OPINIÓN PUBLICA NACIONAL E INTERNACION AL

El día 23 del mes de octubre, como ya se institucionalizó, efectuamos la Romería a Choquellohuanca en el Distrito de Amaybamba, Provincia de la Convención-Cusco-Perú; a rendir homenaje en el 43 aniversario de la desaparición física del Comandante LUIS DE LA PUENTE UCEDA Y LOS HEROES DE MESA PELADA”

Los sobrevivientes de esta lucha recordaron la trayectoria del Comandante de la Puente, quienes expresaron que la razón de sus luchas, era la conquista de la REFORMA AGRARIA en el Perú, por lo que, había escrito su tesis para optar el titulo de Abogado en 1956 en la Universidad de Trujillo, precisamente sobre el tema de la REFORMA AGRARIA EN EL PERU, y pasando a la practica, en la hacienda de sus padres había realizado entonces la reforma agraria para los campesinos de Trujillo.

En otro de los pasajes se recordó, que su vocación de concretar la lucha armada, bajo las banderas del MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIO-MIR-PERU, fundado junto a Fidel Castro y Ernesto Guevara “El Che”, así como muchos luchadores políticos sociales del continente. Fue un proyecto para todos los pueblos de América Latina, sojuzgados por el Imperialismo norteamericano. Estando vigente hoy mas que nunca, este legado histórico, iniciado especialmente en el Valle convenciano, en Junio de 1963 al 23 de octubre de 1965, fecha de su caída junto a sus compañeros de lucha.

Por su parte la Comisión Luis de la Puente del Cusco, condecoro, simbólicamente a DIEZ de los sobrevivientes de esta gesta por la REFORMA AGRARIA, exigiendo el reconocimiento por parte del Estado, las autoridades y del mismo pueblo beneficiado de la Reforma Agraria, para no dejarlos morir en el silencio, como si fueran cualquier persona, ellos entregaron su vida, derramaron su sangre y sacrificaron su familia, para conquistar el pan de cada día en mejores condiciones de dignidad, libres del sometimiento y explotación de los terratenientes.

En esta línea del Rescate de la Memoria histórica del pueblo convenciano; el Alcalde de la Provincia Hernán La Torre Dueñas, coincidió con la mayoría de oradores, al afirmar que LUIS DE LA PUENTE Y LOS HEROES DE LA REFORMA AGRARIA, viven en el corazón de su pueblo, añadiendo que uno de los parques, frente a la Federación Provincial de campesinos, llevara este nombre, en homenaje permanente y en reconocimiento del pueblo.

Por su parte Antonio Huaccac Guillén, que también fue condecorado; por ser el Primer Secretario General de la Gloriosa Federación de Campesinos de Quillabamba, 1958 nombrado en clandestinidad, por la brutal represión de las autoridades y gamonales en aquel tiempo; ............quien relató los pormenores de sus luchas y la formación del primer Sindicato de campesinos en Maranura y en la Convención, para irradiar después en todo el Perú. La Gloriosa Federación Provincial de Campesinos cumple 50 aniversario en diciembre del 2008.

Quillabamba, no sólo es asiento del Gas de Camisea; en la actualidad sin ningún beneficio para la provincia y el país en general, pero, si regalada a intereses transnacionales. Poseedora de la sagrada coca-mama, que es una posibilidad industrial, alimentaría y medicinal, conocida y producida por la cultura ancestral inca, de la cual somos herederos; hoy totalmente reprimida por los intereses extranjeros en alianza con los gobiernos de turno. El pueblo Convenciano no solo es poseedora de estas riquezas como del té, café, y frutas, si no sobretodo es un pueblo con una CULTURA DE LUCHA Y DIGNIDAD, POR LA SOBREVIVIENCIA Y LA REIVINDICACIÓN DE SUS DERECHOS, al que saludamos y rendimos homenaje permanente, por ser ejemplo a seguir.

SIN LUCHAS NO HAY VICTORIAS


Federación Distrital Campesinos de Maranura
Comisión Luis de La Puente Uceda del Cusco

17 oct 2008

20 DE OCTUBRE INICIO DEL LEVANTAMIENTO INDEFINIDO

En cumplimiento al Mandato de la Cumbre de los Pueblos Macro Región Sur

Sin luchas no hay victorias


Los Kheswas y Aymaras Originarios del Kullanasuyu después de 516 años desde la invasión española seguimos viviendo excluidos del llamado Gobierno Democrático Occidental
Ayer asesinaron y mataron a los Ingas, mama ipas sacerdotes paccos, yatiris sabios originarios, se apoderaron de nuestras mejores tierras, nos esclavizaron en las minas de Potosí, Laykakota, Cancharani, Berenguela, Choqchoni y otros, nos impusieron la religión cristiana, pretendieron desaparecernos y no pudieron,
Ahora al inicio del siglo XXI, nuevamente se apertura la invasión económica, política, cultural, militar de los occidentales Unión Europea, Estados Unidos, Chile y otros Euroasiátícos.
Con un gobierno llamado democrático aperturan la concesión de nuestras tierras, agua, minerales, petróleo, gas, madera, a favor de empresas transnacionales y multinacionales. El Gobierno promulgó Decretos Legislativos de TLC, que inician y continúan con la liquidación de las comunidades originarias, con la organización de la autonomía comunal, con los derechos de usos y costumbres de los ayllus.
Inician revertir las tierras comunales vía COFOPRI, pretenden titular, despojar y privatizar las tierras comunales y propiedades o parcelas de los kheswas y aymaras.
Con la parcelación de tierras iniciada por el Ministerio Agricultura, por abogados, tipografos y COFOPRI, miles de familias jóvenes kheswas aymaras no tenemos tierra, nos hemos visto obligados a migrar a las ciudades, hoy estamos en sobrevivencia excluidos y marginados
Los empresarios ricos para mejorar su economía incrementan los precios de los alimentos, de primera necesidad en el arroz, trigo, aceite, medicamentos, combustible,
pasajes y otros.
Desde kollas llamamos a los hermanos y hermanas de las comunidades de la Amazonía, a las comunidades y pueblos de las Macro Regiones Centro y Norte del Perú, ha sumarse en esta jornada de lucha por la defensa del territorio y los derechos de las comunidades campesinas y nativas.
Ayer como ahora defendamos nuestras tierras, 20 de Octubre inicio del levantamiento.

Vamos todos al levantamiento de los pueblos
Por la derogatoria de las leyes anti comunales
Abajo el costo de vida


Fuera militares del territorio peruano
COORDINADORA DE ORGANIZACIONES KHESWAS Y AYMARAS
Perú, Octubre del 2008

5 oct 2008


INVITACIÓN

“En el año de 1956, algunas esperanzas renacieron con la vuelta de la legalidad del APRA. Lastimosamente el APRA llega a 1956, doctrinaria, política y moralmente castrada. La dirección había abandonado, totalmente los principios doctrinarios primigenios; había escogido el camino de la transacción y la “convivencia” con los tradicionales enemigos del pueblo…….”
Luís De La Puente Uceda: Ultima intervención en un mitin en Lima, en la Plaza San Martín-1962”

COMPAÑER@S, AMIG@S, Publico en general:

LA GLORIOSA FEDERACION DE MARANURA, Y LA COMISION LUIS DE LA PUENTE UCEDA DEL CUSCO, esta invitando a todos los hombres y mujeres dignos de la Patria, a la ROMERIA DE “CONMEMORACION (43 AÑOS); DE LA DESAPARICION FISICA DEL COMANDANTE LUIS DE LA PUENTE UCEDA Y LOS HEROES DE LA REFORMA AGRARIA”.

Este año, lo realizaremos con mayor grado de compromiso, en momentos que el sistema neoliberal enarbolado precisamente por el APRA y Alan García Pérez, cumplen con el imperio Norteamericano, en su designio de despojarnos de las tierras, recursos naturales; ganados con ríos de sangre, especialmente desde la Convención; donde, al grito de “TIERRA O MUERTE, VENCEREMOS”; miles de campesinos, participamos en estas justas reivindicaciones.

Cuanta sabiduría y consecuencia de lucha de Luís de la Puente, que sello con su propia sangre y desde la guerrilla de Illary Chaska” al denunciar, entonces la CONVIVENCIA DEL APRA, con los sectores mas conservadores de la Política peruana,(burguesía nacional, grandes representantes de monopolios y oligopolios transnacionales); ahora coronada por la continua traición, de este partido contra los intereses de los campesinos; al pretende hacer DESAPARECER LAS COMUNIDADES

CAMPESINAS, NATIVAS, PUEBLOS ORIGINARIOS, imponiendo los Decretos Legislativos Decreto Legislativo Nº 994 ; 1064 10; Nº 1079; Nº 1081; Nº 1089; Nº 1090; que penden como espada de Damocles, en la cabeza de todo el movimiento originario, a pesar de la derogatoria arrancada por las luchas de los nativos de la selva, de los Ds. Ls. 1015 y 1073. Estamos frente a la DESACTIVACIÓN TOTAL DE LA LEY DE REFORMA AGRARIA.

LA REFORMA AGRARIA, conquistada por miles de hombres y mujeres alzados en lucha campesina, se ha desmontado, por que no obedece a los intereses de las transnacionales, al firmar el TLC, especialmente con EEUU, hay que entregar todas las riquezas naturales, fauna y flora a los apetitos voraces del imperio y Alan García como encomendero, esta cumpliendo este mandato.

Para decir BASTA YA, a esta política neoliberal que ha fracasado imponiendo el hambre y miseria y siguiendo el ejemplo de los HEROES DE LA REFORMA AGRARIA, como cada año, les invitamos a participar en la ROMERIA A CHOQUELLO HUANCA-UCEDAYOC (Huayopata-Mesa Pelada-lugar donde se encuentran los restos mortales del Comandante de La Puente y de los Héroes de la Reforma Agraria) EL DIA 23 DE OCTUBRE A HRS. 9 A.M.(hora exacta), desde el local de la Federación de Maranura-Quillabamba.


¡!!LOS PUEBLOS NOS ENSEÑAN
SIN LUCHAS NO HAY VICTORIAS¡¡¡

Cusco-Quillabamba, Octubre del 2008.


ANTONIO LIMACHE
Comisión La Convención
ENRIQUE RUEDA
Comision Maranura

MARTHA LUZA Z.
RAUL DELGADO
Comisión del Cusco
Para mayor información: illary51@gmail.com Cel.984 384240

12 ago 2008

HOMENAJE AL COMANDANTE LUÍS DE LA PUENTE UCEDA

El 23 de octubre de 1965, ingresó en el panteón de los héroes del pueblo, el abogado trujillano, peruano, comunista y combatiente revolucionario, internacionalista, Comandante General del MIR, Luís de la puente Uceda, su posición en todos los espacios mencionados, fue caracterizada siempre por la constancia, la consecuencia y la creación revolucionaria.
Ráfagas homicidas de la represión burguesa cegaron la vida de uno de nuestros jefes más decididos, sin embargo sus acciones constituyen una visión clara respecto al camino que todo revolucionario debe seguir. Cuando fue estudiante, De la Puente , dirigente del Apra en aquella época, inicia una crítica interna, desnudando las mentiras y traiciones del partido de Haya de la Torre , principalmente oponiéndose a la coalición del partido aprista y el odriísmo, ya que esta alianza impedía toda transformación en el terreno agrario.
De la Puente , que preparaba entonces una tesis titulada "Hacia la Reforma Agraria en el Perú", observó con asombro el giro cada vez más pro-imperialista del APRA. Ante esto fue gestor del "Comité Aprista de Defensa de los Principios Doctrinarios y de la Democracia Interna ", a través del periódico "Voz Aprista", intentó "luchar internamente en defensa de los principios originales". Como todo revolucionario, se guiaba por los preceptos de la unidad, sin embargo su facción fue expulsada en la IV Convención del Partido Aprista en 1959. Al año siguiente, con su periódica "Voz Aprista Rebelde" levanta los principios de la nueva "Apra Rebelde", que en 1962 al hacerse Marxista-Leninista cambia al nombre de Movimiento de Izquierda Revolucionaria. El odio y la felonía aprista, siempre perseguiría al Comandante, llegando inclusive al intento de homicidio, era odio cobarde de los enemigos del pueblo.
La correlación de fueras internacional, la entrega del Perú a los "barones del agro", la presencia de la influencia militar, y explotación militar de los EE.UU., así como el triunfo de la Revolución Cubana ; hechos que constata en persona a través, de sus viajes a Europa, Asia, Cuba y otros lugares de América lo impulsan junto con la dirección y las bases del MIR a iniciar las acciones guerrilleras, un 9 de junio de 1965 en el centro del país. El fantoche ex presidente Belaunde los califica de abigeos, negando ante el mundo la importancia de la insurrección. La prensa los denomina "guerrigeos". La penetración norteamericana es tan fuerte que la CIA infiltra las organizaciones estudiantiles y sindicales, con el fin de obtener datos de los guerrilleros. Algunos puntos débiles como lo vulnerable de la organización, deficiencia de apoyo logístico, etc. facilitaron la fuga de información. Es en aquella época que el Comandante señala: "El MIR no es el partido único de la revolución, sino un factor del proceso que marcha hacia la formación del partido de la revolución peruana, y como tal, lo interesante es tomar la iniciativa porque es en el campo de la acción en donde se encontrarán las respuestas".
Nuevamente la felonía del Apra(cada vez más bisagra del imperialismo en el Perú, a través de su líder máximo Haya de la Torre ataca en " La Tribuna ",órgano oficial del PAP: "¿Cómo se explica que tomen las armas?, porque el objetivo que persiguen no es la justicia, es la conquista del Perú, la entrega de nuestro país a una nación extranjera. El Perú se halla en estado de guerra no convencional, con los poderes comunistas de Rusia, China y su protectorado de Cuba". Mientras tanto el gobierno de Belaunde aprueba, con el apoyo total del Apra la Ley 15590 en Agosto de 1965, que señala: "Pena de muerte para los traidores". Los diputados aprobaron por unanimidad. El 18 de septiembre el Apra y los odriístas aprueban la Ley 15591 autorizando la venta de "Bonos de defensa de la soberanía nacional" por doscientos millones de soles, destinados a combatir la “subversión”. Estos bonos fueron adquiridos por empresas transnacionales como la Internacional Petroleum Company, y también el Partido Aprista. De esta forma entregaban a los guerrilleros, patriotas y revolucionarios a las garras genocidas del imperialismo yanqui. Imperialismo que tenía presentes en Vietnam, cuatrocientos mil efectivos norteamericanos y que el 21 de octubre impulsaban el golpe de Estado de Suharto en Indonesia, causando una gran matanza entre patriotas, demócratas y comunistas.
Ante estos hechos de avanzada imperialista y con un viraje en el viejo campo socialista, lo único que había que hacer era construir el poder popular revolucionario. De la Puente se lanzó a la lucha como más tarde lo haría el Che Guevara en Bolivia, y aunque la guerrilla fuera derrotada rápidamente no estuvo equivocado, su camino era el correcto, más allá de los análisis antojadizos sobre el foco guerrillero, de la carencia de una sólida base social, del poco o ningún apoyo que la izquierda formal les brindó, de los epítetos ofensivos de aventureros y diversionistas con que tildaban a los guerrilleros.
De la Puente y el MIR pensaron que las guerrillas constituían las formas de lucha adecuada para las extensas áreas subdesarrolladas de nuestro país, litigio que al tornarse prolongado significaría una carga económica que el Estrado y la clase dominante no soportaría, y la consecutiva agudización de las contradicciones entre las clases, acercando al pueblo explotado y excluido en su conjunto a los principios y acciones revolucionarias.
El 23 de octubre de 1965, el Comandante Luís Felipe de la Puente Uceda , enfermo y cercado es capturado en Mesa Pelada, Aymabamba, al frente de su grupo, luego liquidado junto a sus compañeros. Murió firme en sus convicciones y peleando. Desaparecieron su cadáver para evitar un multitudinario entierro popular.
Este duro golpe a las fuerzas revolucionarios, sumado a la captura, tortura y exterminio de Máximo Velando, así como la desaparición de Guillermo Lobatón, constituyó el fin de las guerrillas del MIR. La muerte de estos comandantes guerrilleros y de otros tantos luchadores revolucionarios significó para el pueblo la pérdida de grandes maestros y de vigías permanentes del proceso revolucionario mundial, aquellos que entregaron sus vidas por un Perú nuevo dentro de un mundo nuevo.
El Programa del MIR se centraba en la reforma agraria, la nacionalización del petróleo, el fin del latifundio, la devolución de tierras a las comunidades indígenas, la expropiación de los fondos azucareros, la eliminación de los contratos agrarios capitalistas con pago indemnizatorio a los campesinos, amnistía para los presos políticos, salario vital y recuperación de la soberanía nacional. La mayor parte de estos puntos son extraídos principalmente de la Tesis presentada en 1957 por De la Puente en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Trujillo, que tenia como objetivo proscribir la servidumbre, incorporar al indio a la vida nacional, fomentar la organización comunitaria, elevar el nivel de vida de la población y promover la integración económica nacional, ampliando el mercado interno y cimentando el desarrollo de la industria nacional.
Ahora, a todos los que nos reclamamos hijos de las posiciones revolucionarias, nos corresponde como herencia el camino trajinado por el Comandante, el tomar en nuestras manos las correctas intenciones, el sentir en carne y corazón el profundo espíritu de transformación de nuestra realidad, el entender que la vocación revolucionaria de De la Puente y sus camaradas fue una forma integral de comprender y hacer la lucha, de sentir y practicar la Revolución. La vocación revolucionaria del Comandante General ha de ser la nuestra, la de integrar todos los aspectos revolucionarios en la defensa acérrima de los intereses de las clases explotadas. Su práctica crítica, su mensaje integrador y conciso, su interés sincero en construir un núcleo promotor para la formación del Partido revolucionario, lo acerca definitivamente a José Carlos Mariátegui, su amor por el campesinado y sus luchas, su preocupación por la reforma urbana lo ligan necesariamente al legado de todas las sangres de José María Arguedas, todo esto nos llama a la acción, único criterio para demostrar que lo que se dice se hace.
Un compañero de prisión de Luís de la Puente y de Guillermo Lobatón, un poeta revolucionario, cuenta le prometieron hacer la revolución al salir del presidio, ellos cumplieron, él les dedicó un poema, me permito leer de Jorge Bacacorzo:
Alto Horario Para Honrar A Los CaídoHAN caído hombres que eran maestros y vigíasy otros que aprendían el oficio de la aurora.
Y esta vez las banderas son rudos sollozosy lágrimas los estallidos que no casan.
Cuánta palidez lunar en medio de la tierra,cuánto silencio entre los huesos,cuántas barbas verdes emergiendoal lado de las que ya conocían edades y misterios.cuántas fechas al borde de las manos y ahoraoscuras en el fuego.
Pero los guerrilleros de negro no se enlutan,con el rojo más vivo y purolas carabinas y canciones que van contra el ocasoy el diario martillar de pasos y de sueñosrecuerdan a sus muertos que aún alientansobre árboles y espumasporque los pioneros van en el vientoy en el viento siguen siendo estrellas que murmuran.
De la Puente y sus camaradas, hicieron de la revolución una forma de vida, y de su práctica, un magisterio. Todos los hechos así lo demuestran.

¡Gloria eterna a los caídos en combate!
¡Respeto sin límites a los Comandantes De la Puente , Velando, Lobatón,
y demás camaradas de lucha!
¡Hasta la victoria final!
¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!

11 ago 2008

DISCURSO DEL DR. LUIS FELIPE DE LA PUENTE UCEDA EN LA PLAZA SAN MARTIN DE LIMA

PERU, 07 DE FEBRERO DE 1964.
Todos hemos tenido oportunidad de conocer las plataformas electorales enarboladas durante la campaña de 1962 y repetidas en 1963.El Perú entero es testigo, porque el candidato de ese entonces y hoy Presidente de la Republica, se dio el lujo de recorrer todo el país, utilizando todos los medios de transporte, inclusive-según dijo demagógicamente-,montado en un burro. En todas sus proclamas, el candidato Belaunde Terry se presento ante el pueblo del Perú enarbolando las lacras de la convivencia y creando una esperanza en nuestro sufrido pueblo.

EL OCHENIO Y LA CONVIVENCIA
Para comprender a plenitud la nueva farsa de que ha sido victima nuestro pueblo, hagamos un ligero análisis del origen, la actitud y las consecuencias de los regimenes de Odrìa y de la Convivencia..
El golpe militar de Odría en 1948 fue financiado por la Sociedad Nacional Agraria (1). El "Ochenio" fue un gobierno al servicio de la oligarquía terrateniente. Los "restauradores" llegaron al Poder para desvalorizar nuestra moneda, para liberar el comercio exterior en beneficio de los azucareros, algodoneros y mineros; para detener el impulso revolucionario de las masa, para entregar las riquezas nacionales a los monopolios norteamericanos. Es decir, para hacer más ricos a los ricos y más paupérrimos y miserables a los pobres.
Para eso los millonarios latifundistas del Perú y los grandes monopolios, aportaron millones, hicieron una bolsa para comprar militares, dar con ellos un golpe como el que dieron y establecer una tiranía sangrienta en el Perú.
El año 1956, algunas esperanzas renacieron con la vuelta a la legalidad del APRA. Lastimosamente el APRA llega a 1956, doctrinaria, política y moralmente castrada. La dirección había abandonado totalmente los principios doctrinarios primigenio, había escogido el camino de la transacción y de la convivencia con los tradicionales enemigos del pueblo, sus lideres se habían corrompido y degenerado; las masa obreras habían sido conducidas por direcciones traidoras cuyos rezagos permanecen aún encaramadas en las organizaciones sindicales como sirvientes de los latifundistas azucareros y de los monopolios norteamericanos.
Sólo así se explica que pudieran aliarse en 1956, con quien persiguió, encarceló y asesinó a los apristas revolucionarios desde 1939 a 1945.Así se explica el maridaje de la dirección aprista con el hijo del traidor a la patria (2), cuyo fruto monstruoso fue la convivencia.
La "convivencia" fue un régimen representativo del sector financiero y del sector terrateniente de la oligarquía, con el respaldo de un partido de masas con ideología burguesa y con la garantía de los grandes monopolios imperialistas. Manuel Prado representaba al sector financiero de la oligarquía; Pedro Beltrán era el abanderado del sector terrateniente; Haya de la Torre y Prialé representaban la mentalidad burguesa, como consecuencia de su claudicación, y actuaban ayer, como hoy, en calidad de "enganchadores" de votos, de rompehuelgas y de traidores.
Lógico es que un régimen de esa naturaleza sirviera los intereses de los latifundistas, de los banqueros, de las grandes empresas norteamericanas, y que para refrenar la protesta popular, se masacrara al pueblo, se expulsará del APRA a quienes nos rebelamos contra el entreguismo y la traición; se utilizaran bandas armadas para silenciar a quienes se rebelaban o simplemente discrepaban; se repartieran prebendas a los incondicionales; y se aumentar la corrupción en todos los niveles de la actividad estatal.

LA BURGUESIA LLEGA AL PODER
Y así llegamos a 1962.La prédica de Belaunde, denunciando los males de la convivencia durante años de campaña, había calado en algunos sectores del pueblo, Belaúnde y su Partido de Acción Popular, representaban ideológicamente a la burguesía que pugnaba por arrebatar el poder político a los sectores terrateniente y financiero de la oligarquía.
Durante toda la época republicana el Perú había sido gobernado por los sectores terratenientes, en forma directa o por intermedio de sus testaferros, militares o civiles. Mientras en otros países de América Latina la burguesía había capturado el Poder hacia varias décadas, en el Perú los intentos de 1919,1930 y 1945 habían fallado. En México la burguesía llega al Poder, después de 7 años de revolución popular en 1917. En Argentina, Chile y Brasil, la burguesía aprovecha la crisis capitalista de 1929 y la Segunda Guerra Mundial, para desarrollarse y controlar el Poder. Getulio Vargas en Brasil y Domingo Perón en Argentina, son los exponentes más notorios de este proceso.
En el Perú, recién en 1963 la burguesía llega al poder a través de Fernando Belaúnde y de la Alianza Acción Popular Democracia Cristiana. La llegada al Poder no es total. Los sectores terratenientes comparten el poder actual. Pero la burguesía peruana es débil, por el incipiente desarrollo de economía nacional independiente. Los sectores económicos más fuertes están representados en el actual Parlamento: el sector terrateniente y el sector financiero de la oligarquía, que al mismo tiempo son incondicionales lacayos de los grandes monopolios norteamericanos. La burguesía peruana esta ligada por un cordón umbilical al régimen feudal y al dominio imperialista en nuestra patria.

IMPOTENCIA DE LA BURGUESIA
En otras etapas de la historia del mundo, la burguesía cumplió una tarea revolucionaria, destruyendo al régimen feudal. La burguesía como clase cumplió su misión histórica cono la revolución liberal .Pero en la actual etapa histórica que vive el mundo y con las condiciones de países como el nuestro, la burguesía está incapacitada para conducir la lucha contra los explotadores de adentro y de afuera.
Nuestra burguesía, como todas las otras burguesías de países semicoloniales como el Perú, es incapaz de cumplir su misión revolucionaria porque el desarrollo industrial capitalista exige un mercado nacional e internacional libres. Pero lo que sucede es que lo que queda del mundo capitalista esta repartido entre las grandes potencias imperialistas, que fueron las primeras en realizar su revolución burguesa. El Perú, como América Latina, ha sido objeto de este reparto y, como tal, se encuentra bajo el dominio de los grandes monopolios imperialistas, principalmente los monopolios yanquis.
Por otro lado, nuestro sector terrateniente se encuentra íntimamente vinculado por sus intereses, con aquellos monopolios, pues la oligarquía latifundista, sacrificando cualquier otra clase de producción produce tan sólo materias primas para ser exportadas a los países imperialistas. La producción y exportación de materias primas, azúcar, algodono y minerales, y la importación de productos manufacturados, son las principales fuentes de riqueza de la oligarquía terrateniente y de sus amos imperialistas. Y al mismo tiempo esa relación, ese maridaje entre la oligarquía terrateniente y los monopolios norteamericanos, es el yugo que impide nuestro desarrollo independiente y nuestro progreso. La Economía de nuestro país ha sido deformada para servir mejor a aquellos intereses de la oligarquía y al imperialismo. Lógicamente, esos intereses controlan el poder político y el poder militar.
Como consecuencia de lo anterior, cualquier revolución en el Perú tiene necesariamente que atentar contra esos intereses, tiene que ser al mismo tiempo antioligarquica y antiimperialista.
En esas condiciones, la burguesa peruana, incipiente, débil, subdesarrollada está incapacitada es impotente para conducir esa revolución antiimperialista y antioligarquica. Para ello no tendría mas remedio que apelar a las masas, y la burguesía sabe que si apela a las masas, estas terminaran pasando por encima de ella, hasta cumplir plenamente todas sus reivindicaciones. Para la burguesía las masas significan un peligro más grande aún que la oligarquía y el imperialismo. Ante este peligro la burguesía prefiere claudicar y acomodarse. Utiliza al pueblo, a través de la demagogia electoral para conseguir auparse en el Poder, luego lo traiciona apoyándose en la oligarquía y en el imperialismo para mantenerse en el Poder. La burguesía no tiene más remedio que traicionar para sobrevivir.
Ha pasado la hora de la economía capitalista, perfeccionadora de la explotación del hombre por el hombre. La burguesa peruana llega tarde a la historia .Ella no es dueña ni de su propio mercado. Tan solo las masas que no tienen intereses en segui5r manteniendo ningún régimen de explotación serán capaces de enfrentarse a la oligarquía y al imperialismo hasta sus últimas consecuencias. Esta es la hora de los pueblos, esta es la hora de la revolución socialista.

LA BURGUESIA LLEGA TARDE A LA HISTORIA
La burguesía llega tarde a la historia del Perú. Seis meses han sido suficientes para mostrarse de cuerpo entero, para evidenciar su fracaso. Si hubiera llegado 30 o 40 años antes, quizás hubiera podido cumplir alguna tarea histórica. Digo quizás. Pero en este instante que vive el Perú, que vive América y que vive el mundo, la burguesa no tiene otro camino que aliarse con los sectores terratenientes y con el imperialismo, para continuar la explotación de las mayorías nacionales y para reprimirlas.
Esta experiencia la experiencia de Belaunde es muy importante y debe ser comprendida con toda nitidez. El fracaso de Belaunde no es el fracaso de un hombre. El fracaso de Acción popular y la democracia cristiana en alianza, no es el fracaso de una alianza o de un partido. Se trata del fracaso de la burguesía como clase para conducir la lucha de liberación nacional.
Si de los sectores terratenientes e imperialistas y de sus lacayos no podemos esperar mas que oprobio y miseria; y si por otra parte la burguesía es incapaz para conducir el proceso de liberación, hay que concluir afirmando la convicción de que es indispensable que la alianza obrero-campesina- capture el poder para liberar definitivamente a nuestra patria de los gamonales y de sus amos imperialistas.
Aquellos que depositaron sus esperanzas en estos partidos de las burguesías deben irlas abandonando si es que no las han abandonado ya. La burguesía en países como los nuestros y en esta etapa de la historia no tiene ya, ningún papel que cumplir. Los sectores patrióticos de la burguesía cumplirán su papel dentro del frente único en el que la hegemonía corresponde a la alianza obrero -campesina-.
No cabe revolución dirigida por la burguesía. No cabe transformación conducida por la burguesa. Ya lo estamos viendo. El proyecto de ley de reforma agraria enviado por el ejecutivo al parlamento con toda su palidez burguesa a quedado en proyecto. La Cámara de Diputados se ha encargado de modificarlo a tal grado que no un comunista, jun vicepresidente de la Republica, dice que aquella reforma agraria es una estafa (3).Lo que en este momento se cocina en palacio de gobierno en todo al problema de la brea y Pariñas es otra estafa (4). Lo que podemos recibir de la burguesía-y de esto hay que estar muy convencidos- son estafas. La burguesía es incapaz, es vacilante, por que la burguesía en un país como los nuestros mantiene vínculos estrechos con los terratenientes y los imperialistas La burguesía en un apéndice de ellos .La burguesa tiembla frente al poder económico y militar de los explotadores y tiembla frente al poder revolucionario de las masas explotadas.
Por eso es ingenuo creer todavía en las promesas de la burguesía. Y esto vaya para aquellos sectores del pueblo y de la juventud que todavía permanecen en el APRA y en Acción Popular. Para que comprendan que siendo pueblo, siendo juventud no puedan estar en partidos que representan a una clase descartada por toda la historia, y que solo pueden ofrecer traición y escepticismo. Es imperativo que ellos rectifiquen, que abandonen aquellas esperanzas , que se convenzan que no hay solución posible para los problemas del Perú ,mientras una vanguardia revolucionaria no conduzca al pueblo con la ideología del proletariado, para hacer la revolución antifeudal y antiimperialista y para sentar las bases y abrir el camino de la revolución socialista.

REINVINDIQUEMOS LA PALABRA REVOLUCION
Y entorno a la revolución también es necesario hacer algunos esclarecimientos. Nosotros consideramos que mítines como éste deben servir para esclarecer, para crear conciencia en el pueblo, para fortalecer sus convicciones revolucionarias. La izquierda esta en la obligación de hacerse respetar con la movilización de masas y también hay que hacerse respetar de la seriedad de los planteamientos. Ese es un imperativo y estoy seguro también que es una exigencia del propio pueblo revolucionario del Perú.
Por eso debemos hablar también de la revolución, para que la revolución no sea una palabra que sirva únicamente para llenarse la boca, para ser un verso, para se un titular o para escribirlo en paredes.
La revolución es una tarea compleja .Es una tarea que exige antes que todo decisión, capacidad de entrega y de sacrificio. Las palabras entorno a la revolución, si es que no van orientadas a esclarecer o a crear conciencia, están demás. Se viene hablando de revolución hasta por los mundos traidores. Se esta prostituyendo también la palabra revolución.
La revolución se viene pregonando por unos y por otros desde hacia varias décadas. La revolución se hará cuando los dirigentes de los partidos revolucionarios estén decididos a ponerse hombro a hombro con los campesinos que ya están luchando en los Andes. La revolución se hará cuando los dirigentes de los partidos revolucionarios estén en las calles braza a brazo con los obreros y los estudiantes, luchando por sus reivindicaciones y por el triunfo de la revolución antifeudal y antiimperialista. Y sobre todo la reabolición se hará cuando la predica revolucionaria sirva, no solo para crear simples emociones, por naturaleza pasajeras, sino para sentar hitos en la conciencia del pueblo en torno a lo que es necesario construir desde los cimientos.
Hay muchos que consideran con escepticismo las tareas revolucionarias. Esta actitud es consecuencia de los errores cometidos, de los caminos equivocados que algunos sectores de la izquierda escogieron, de los fracasos repetidos, de los continuos engaños de que a sido victima nuestro pueblo.

LA CRISIS DEL PERU ES LA CRISIS DEL SISTEMA
Nosotros creemos que la crisis del Perú es una crisis del sistema. La experiencia Latinoamericana de los últimos tiempos demuestra plenamente que la democracia representativa es una farsa, sobre la que se sustenta todo un régimen de explotación, de dependencia y de miseria. Dentro de los causes de la democracia representativa, no cabe nada .Es un grave error abrigar esperanzas en lo s métodos propios, en los sistemas de discriminación y de engaño, que nos ofrece como trampa esto que llaman democracia.
Hay de necesidad de decirle con toda claridad al pueblo que el régimen electoral y el régimen parlamentario clásicos, pudieron servir como instrumento de lucha contra el poder feudal en otra etapa de la historia, pero de ninguna manera en el momento que vivimos.
La revolución francesa, la gran revolución liberal de 1789 , al destruir el edificio feudal tuvo que crear formulas institucionales que sirvieran para que la soberanía popular se manifestara no solo a través de las urnas , sino permanentemente en todas las tareas del voto universal y el pueblo gobernara a través del régimen parlamentario. L a formula de los tres Poderes de Montesquie estaba orientada a eso.
Han transcurrido siglos desde aquel momento. La realidad de nuestros pueblos es distinta. La etapa histórica que vivimos es otra. Aquellas instituciones que surgieron en el viejo continente para liberar al pueblo de l yugo feudal, se han convertido en instrumentos de sojuzgamiento de nuestro pueblo, en trabas para su liberación, en rémoras para su progreso.
Ya lo estamos viendo. Las elecciones se han convertido en danzas de millones y de mentiras, de falsas promesas y de dádivas. El voto universal es voto discriminado ya que la mayoría de nuestro pueblo no vota por el delito de no saber leer ni escribir. El Parlamento se ha convertido en un nido de reaccionarios, de oligarcas, de sirvientes de los más negros intereses de la oligarquía y del imperialismo.

ELECCIONES Y COMPONENDAS: UN CAMINO SIN SALIDA
El MIR consiente de todo lo anterior se abstuvo de participar en las elecciones de 1962 y 1963, y así mismo en las elecciones municipales de diciembre del año pasado. Por mantener inflexible esta línea se nos califico de diversa manera, aún por los dirigentes de la izquierda. Hoy más que nunca estamos seguros que nos asiste la razón.
Decíamos alguna vez que si el pueblo del Perú en un campaña gigantesca y millonaria hubiera conocido y creído las plataformas de los distintos grupos de izquierda y hubiera votado mayoritariamente por algún revolucionario y que, por ultimo, se hubiese constituido también un parlamento integrado mayoritariamente por revolucionarios; decíamos que aun en ese caso hipotético, los problemas del Perú no hubieran podido ser encarados ni menos resueltos.
Hablamos de ese caso y lo consideramos hipotético, ilusorio, por que los partidos de izquierda no contamos con 40 o 50 millones de soles que cuesta cada campaña.
Los Partido de la Burguesía y de los Terratenientes y de los Agentes del Imperialismo, pueden disponer de subvenciones del Banco de Crédito, del Banco Popular, de la Sociedad Nacional Agraria , del Gobierno de Venezuela del traidor Betancourt, de la Internacional Petroleun Company , de la de Cerro de Pasco Corporation, de la Marcona Mining, de Toquepala, etc., etc., . Ellos si están en condiciones de gastar 40 0 50 millones de soles en la campaña de 1962 y otra cantidad semejante en la del 63.
Entonces no cabe competencia. Además, ellos tienen todo en sus manos: tienen el aparato represivo a su servicio: autoridades políticas, policía, investigaciones, etc., tienen controlados todos los medios de publicidad: prensa, radio, televisión; ellos tienen medios para movilizarse; tienen autoridades que les garanticen sus actuaciones; tienen dinero para pagar alquilones, etc. Gozan de impunidad para sus matones. Tienen todo.
La izquierda yerra gravemente cuando escoge como método fundamental de lucha el camino electoral. Y las consecuencias ya las hemos visto en las dos campañas electorales últimas, las ambiciones desencadenadas, el divisionismo, la derrota, el escepticismo; la confusión, el abandono de los verdaderos objetivos.
Pero volviendo al caso del triunfo de un revolucionario, con un parlamento revolucionario, decimos que es ilusorio también, porque el problema no queda terminado cuando se han depositado los votos. La oligarquía controla el aparato electoral, puede hacer el fraude, puede cambiar los resultados de los escrutinios; y en caso de que el recurso del fraude no diera resultados, ellos pueden muy bien montar un complot para encarcelar al candidato triunfante y a sus acompañantes, o anular las elecciones y en caso de que el revolucionario triunfante fuera investido con la banda presidencial, lo seguro es que la primera medida revolucionaria que dictara tendría la respuesta de la oligarquía y el imperialismo, poniéndolo con papelito en la cárcel o en el destierro …y asunto terminado. Por que hay un cancerbero que cuida los intereses de la oligarquía y del imperialismo y mientras ese cancerbero no sea liquidado, no cabe solución posible.
Es que el poder político es expresión de poder económico, contando con la garantía de la fuerza armada.
El sistema imperante esta perfectamente acondicionado con métodos, medios e instituciones, que sirven únicamente para defender los intereses de la minoría privilegiada. Es ilusorio, ingenuo, infantil pensar que la oligarquía y el imperialismo se van a dejar arrancar el poder real con risas en los labios, pactos, componendas o nobles invocaciones.
Hay necesidad de abandonar aquellos trillados caminos de electoralismo y parlamentarismo. El pueblo peruano exige en estos momentos un cambio de lenguaje. Nuestros campesinos pese a su bajo nivel cultural y político nos están diciendo cual es la forma de hablar. No equivoquemos el camino. No confundamos mas a nuestro pueblo, .Digámosle lo que 4spera escuchar. No caigamos en la trampa electoralista que nos tiende la oligarquía. No nos hagamos la ilusión de llegar al poder o de compartir el poder por la vía de la transacción y de elecciones.

EL CAMINO DE FIDEL
La experiencia de América Latina en estos últimos tiempos nos esta diciendo con toda claridad cual es el camino. Miren ustedes Cuba , la Cuba de Fidel ha demostrado que es posible hacer la revolución autentica, que es posible comenzar la gran revolución latinoamericana a 90 millas de las Costas Norteamericanas; que es posible nacionalizar las refinerías norteamericanas en un país pequeño; que es posible nacionalizar las grandes empresas azucareras y establecer en ellas cooperativas ´; que es posible iniciar la industrialización y acelerar el proceso de desarrollo económico; que es posible liquidar el acaparamiento de la tierra y de la s casas, haciendo propietario de sus casa a los habitantes de la ciudad y propietarios de sus tier4ras a los campesinos que las trabajan; que es posible erradicar el analfabetismo y hacer que la instrucción este al alcance de todos, con sistemas de gratuidad integral; en fin, que es posible defenderse de la agresión económica, política, publicitaria, diplomática y militar mas grande de la tierra , reconquistando el sentido de patria , de independencia de nacionalidad.
Cuba nos dice también que todo aquello es posible, con una condición: que el pueblo haya derrotado al aparato represivo que garantice la permanencia de aquellos grupos de privilegio y opresión. La liquidación del sistema oligárquico imperialista en Cuba la transformación integral del país, la permanencia y profundización revolucionaria solo han sido posibles sobre la base del pueblo en armas, y aquellos que todavía hablan de la "tiranía castrista" , de la "minoría comunista que sojuzga y ensangrienta a Cuba", hay que decirle que el gobierno de Castro se apoya en los obreros que junto a su fabrica tienen su arsenal, en los campesinos que junto a su cooperativa tienen su arsenal; en los estudiantes que junto a su facultad o colegio tienen su arsenal; se apoya en medio millón de hombres y mujeres del pueblo que han recibido instrucción militar revolucionaria y que tienen en su poder las armas para defender su revolución y su gobierno .Alos exponentes de la democracia representativa hay que decirles que entreguen las armas al pueblo como lo ha he4acho Fidel Castro, para saber qui4en goza del respaldo popular, quien es mas democrático, mas popular; que entreguen las armas al pueblo para ver si pueden subsistir en el poder, para ver si pueden conducir al pueblo como hacen los lideres de la revolución Cubana .

LA REVOLUCION LATINOAMERICANA ESTA EN MARCHA

Pero no sólo la experiencia cubana es valiosa. Es bueno que sepamos que toda América vive un proceso revolucionario. Aun los guerrilleros de Venezuela siguen peleando en las montañas; que las tropas del traidor Betancourt no pueden controlar a los patriotas que luchan en los Estados de Falcón, Lara, Yaracuy y Portuguesa, Hombres jóvenes, estudiantes, obreros, campesinos, profesionales, militares honestos, hablando el nuevo lenguaje están señalando a los pueblos de América su camino de liberación; y toda la ayuda norteamericana, los asesores yanquis, no pueden detener a este movimiento que se extiende por los campos y las ciudades reviviendo las hazañas de Bolívar y Páez en sus horas augurales (5).
Yen Colombia los guerrilleros luchan en Tolima, en Huila y en Vichada ().En las montañas de Guatemala tres grupos combatientes desafían al imperialismo a sus títeres de uniforme (7). En Nicaragua hay guerrilleros también que siguen las huellas de Sandino (8). En Santo Domingo los patriotas están en los campos luchando con táctica de guerrillas (). Y en Ecuador asimismo, la revolución camina pese a la represión militar instaurada por los monopolios yanquis.
Y la revolución también camina en Brasil, Argentina y Chile, pese a que estos países constituyen realidades económico-sociales distintas del resto de Latinoamericana. El campesinado del Nordeste brasileño agrupado en sus Ligas Campesinas (10), y los obreros, estudiantes, y sectores medios de la zona Sur, con sus propios métodos de lucha, avanzan incontenibles mientras el aparato oligárquico se debilita y resquebraja en medio de mil contradicciones. Y eso mismo sucede en Argentina donde la poderosa clase obrera eleva día a día su conciencia revolucionaria, mientras los oligarcas y los militares se sustituyen y se hunden en su propia incapacidad.
El pueblo chileno tendrá muy pronto, durante este año, la oportunidad para desengañarse para siempre de los caminos electorales en los que esta embarcada la izquierda. Los Partidos Comunistas y Socialistas agrupados en el FRAP creen que es posible llegar al poder por la vía electoral (11). Creen que la oligarquía y el imperialismo van a ceder pacíficamente sus intereses y van a destruir los yugos. Aquella ilusión se esfumará muy pronto en las elecciones de este año, y entonces el pueblo chileno comprenderá, como comprenderemos los peruanos, los ecuatorianos, los colombianos, los venezolanos, centroamericanos, brasileños y argentinos, que el camino de la liberación de nuestros pueblos no pasa por la democracia representativa, porque esa democracia es una trampa para maniatar a los pueblos y mantenerlos en la opresión y el oprobio.

Y LA REVOLUCION AVANZA INCONTENIBLE POR EL MUNDO.

Pero no solo en América Latina la revolución camina a grandes pasos En otros continentes también los pueblos se liberan y lo que aprendimos de geografía política en los colegios ya no nos sirve hoy, como lo aprendemos hoy, es muy probablemente, que no nos sirvan en un mañana cercano, puesto que nuevas republicanas surgen en África, Asia y Oceanía. Nuevas repúblicas que son fruto de la gran revolución mundial de nuestro tiempo, muchas de las cuales van cumpliendo en conjunto la tarea de liberación del yugo colonial y de la liberación nacional, mientras otras salen del yugo colonial para caer en manos del imperialismo norteamericano que pretende sustituir en la opresión colonialista a las viejas metrópolis. Mas los pueblos no equivocan el camino y la lucha continúa.
Allí está la Argelia gloriosa, que en siete años de lucha heroica y desigual logró su independencia. Guerrilleros campesinos en las montañas caldeadas del Sahara, obreros y estudiantes en las ciudades del Mediterráneo Argelino y en la misma capital del imperio francés-París-, derrotaron a 500.00 soldados franceses que contaban con las mejores armas, norteamericanas aportadas por la OTAN, y hoy la nueva república marcha a paso firme por los senderos de la democracia auténtica, con la seguridad de llegar al socialismo (12).
Y allí está Viet-Nam del Sur donde los guerrilleros infringen serios reveses a los cientos de miles de soldados títeres, con asesores norteamericanos, armas norteamericanas, aviones, barcos y helicópteros norteamericanos. El heroísmo se acrecienta, la patria se engrandece, el pueblo se hace ejército y el enemigo tiembla y huye (13).
Y es necesario recordar también a Corea de Norte , donde el imperialismo norteamericano y 16 países satélites que enviaron tropas y armamentos, fueron derrotados por el pueblo coreano encabezado por el c.Kim IL Sum, para edificar en un esfuerzo admirable uno de los países socialistas más integralmente desarrollados.
Y así podríamos continuar el recuento de las luchas de los pueblos por su liberación, para concluir diciendo que el mundo vive una de sus etapas mas revolucionarias y mas aceleradas. Que la revolución avanza por el mundo, incontenible, y que en nuestro tiempo la revolución mundial pasa por los países sub-desarrollados, porque la principal contradicción en el mundo que vivimos es entre los pueblos oprimidos y los países imperialistas o colonialistas. Este es el gran acierto del c.Mao Tsetung. La revolución camina por la vía de los pueblos oprimidos, por África, por Asia, por América Latina. Las luchas de liberación son incontenibles. La coexistencia pacifica es el camino de la transacción, de la conciliación de clases en el plano internacional. Esperar que la emulación económica se decida favorablemente al mundo socialista; detener la lucha de los pueblos, hacer surgir la esperanza de que otros pueblos nos liberen de nuestros yugos es caer en nuevas formas de colonialismo mental, es renegar de nuestra condición de revolucionarios, de marxistas-leninistas. La revolución la hacen los pueblos. Cada pueblo tiene que liberarse con sus propias fuerzas y, del mismo modo, así como no cabe la conciliación entre explotadores explotados en el plano nacional tampoco es posible aquella conciliación en el plano internacional.
Todo lo anterior nos demuestra que la revolución del Perú no es una resolución aislada. La revolución del Perú es la revolución de América y la revolución de América es la revolución del mundo.

LA VICTORIA DEL SOCIALISMO INDISCUTIBLE.
Esta revolución acelerada e incontenible que no tiene parangón en la historia del mundo porque los cambios de hoy necesitaron siglos ayer, es posible debido a la existencia y a los triunfos en todos los campos, del mundo socialista.
El campo socialista crece. Recordarán ustedes que hasta 1939, al comienzo de la II Guerra Mundial, sólo existían dos países socialistas: La Unión Soviética fruto de la gloriosa revolución de Octubre de 1917, y la República Popular de Mongolia. Al término de la guerra, en 1945, ya existían 10 países socialistas (14).
De 1945 acá, la población del campo socialista que era 250 millones de habitantes se elevó a 1,200 millones, aproximadamente. Es decir, que de los 3.000 millones, más de la tercera parte, viven liberados de la exploración y la opresión, gozando de libertad de oportunidades y distribuyendo los frutos de la producción social de acuerdo con el trabajo aportado y la capacidad de cada uno. Los reaccionarios dirán que Sun la mayoría del mundo está en el campo capitalista pero aquello es una simple apariencia, porque la mayoría de los pueblos dentro del campo capitalista, son pueblos explotados, y por lo mismo son pueblos que luchan por liberarse de sus explotadores nacionales y extranjeros.
Allí están todos los pueblos subyugaos de Asia, de Africa y de Amèrica Latina. Allí están también los pueblos de los propios países imperialistas y colonialistas.
Los negros norteamericanos por ejemplo, luchan porque se termine la inmunda discriminación racial y van saliendo de la protesta pasiva para adoptar formas de resistencia decidida y franca contra quienes se jactan de humanistas, cristianos y democráticos que, sin embargo pisotean la persona humana en mérito al color de la piel... Los obreros españoles en Asturias, hace algunos meses, hicieron tambalear el régimen despótico de Franco. Los trabajadores franceses luchan indesmayablelmente por sus reivindicaciones, lo mismo que los obreros alemanes, italianos, holandeses, belgas, ingleses, etc. De modo que aquello que a simple vista o con lentes reaccionarios, parece ser la mayoría, es una minoría de monopolios, de privilegios, de oligarcas, que serán barridos por el pueblo trabajador de todos los confines del mundo, dirigidos por sus vanguardias proletarias.

FORTALEZCAMOS NUESTRA FE EN EL PUEBLO Y EN LA REVOLUCION

Esta ligera visión de la realidad mundial nos ha de servir para fortalecer nuestras convicciones revolucionarias. Es necesario que tengamos fe en el pueblo y que tengamos fe en la revolución. Es posible que cuantitativamente se piense que la izquierda es pequeña, pero eso no es cierto, porque los oprimidos y los explotados son la mayoría y cuando el proceso revolucionario se ponga en marcha , esas masas oprimidas se sacudirán del engaño y la mentira; quitaran sus hombros a los ídolos de barro y unidad hundirán para siempre sus tradicionales opresores.
Es necesario que comprendamos esto. No somos minoría. Representamos a la mayoría, porque la ideología de la autentica izquierda-el marxismo-leninismo- es la ideología proletaria, es la ideología de la única clase que aliada con el campesinado, puede conducir el proceso de liberación de nuestra patria.
La alianza obrero-campesina, dentro del frente único en el que participen los sectores progresistas de la pequeña burguesía: pequeños y medianos propietarios, pequeños y medianos comerciantes e industriales, profesionales y estudiantes, y además algunos sectores patrióticos de la burguesía nacional, es la única herramienta capaz de transformar esta realidad de injusticia, corrupción, atraso y escepticismo.
Nuestra patria vive una profunda crisis de fe. Es la consecuencia del hundimiento de un sistema. Es indispensable que los revolucionarios sepamos infundir la nueva fe, en la revolución mundial, la fe en el socialismo que avanza incontenible por el mundo.
Nuestro pueblo, como todos los pueblos, es bueno, es honesto. Es por lo mismo crédulo. La capacidad de entrega de nuestro pueblo es maravillosa. Mucha sangre, mucho sacrificio, han abonado el árbol de la revolución. Nuestro pueblo ha creído y se ha entregado uno y mil veces, y asimismo, una y mil veces ha sido traicionado.
Hay necesidad de evitar que nuestro pueblo caiga una vez más en manos de cualquier aventurero y que sufra las decepciones correspondientes. Hay necesidad de hacerle ver la estafa de que es victima para que abandone a quienes se aupan en sus hombros para servir a sus explotadores. Para evitar que caiga en nuevas estafas, para evitar que crea fácilmente en lo que es ajeno a su propio destino, para hacerle comprender que está siendo victima del engaño en partidos claudicantes o cavernarios, hay que esclarecer permanentemente.

Que las ideas sean nuestra arma fundamental en esta tarea junto a las masas. Hagamos de la política un apostolado y una pedagogía. Elevemos, la conciencia revolucionaria de nuestro pueblo con el ejemplo y con la predica esclarecedora.

Sepamos, camaradas, que la revolución es un hecho histórico que nada ni nadie va a detener, Estamos convencidos de que el pueblo es la única fuente del pensamiento y de la acción transformadora.

Comprendamos que no cabe transformación bajo la égida de la burguesía. Estamos seguros que solo una vanguardia revolucionaria con la ideología del proletariado será capaz de concluir el proceso de liberación. Descartemos los caminos electoralistas y politiqueros. Hablemos el nuevo lenguaje, exijamos a nuestros dirigentes que se pongan al frente de la lucha. Digamos a todos los sectores explotados o marginados, por el imperialismo y la oligarquía, que solo un frente unido bajo la hegemonía de la alianza obrero-campesina, será capaz de sacar a nuestro pueblo de las profundidades del mal en que se halla sumido.
Para terminar, veamos cuales son las consignas frente a los problemas específicos que han determinado la convocatoria de este mitin.

¡ALTO A LA REPRESION!
Detengamos la mano asesina del gobierno burgués de Belaúnde. Preparémonos para detener el brazo represivo y para amputarlo para siempre. Digamos a Belaunde y a sus seguidores que masacrando a los campesinos no van a detener la revolución, sino que la están acelerando. La violencia contra el pueblo ha existido siempre en formas muy variadas, y ahora está llegando a sus límites. Estamos seguros que cada masacre y cada represión lo único que hace es profundizar el hoyo donde enterraremos a la oligarquía, al imperialismo y a sus sirvientes de toda laya.

¡NACIONALIZACION INMEDIATA DEL PETROLEO!
¡QUE LA INTERNATIONAL PETROLEUM CO PAGUE LO QUE DEBE EL FISCO!
¡QUE SE ADJUDIQUEN LAS INSTALACIONES DE LA I.P.C AL ESTADO, EN PAGO DE LA DEUDA!
¡DECLAREMOS TRAIDORES A LA PATRIA A TODOS LOS ENTREGUISTAS!

Exijamos al Gobierno de Belaunde que cumpla con lo que prometió. Que no estafe una vez más al pueblo.
Que recupere de inmediato el petróleo de manos extranjeras. Que termine el juego de la pelota con el problema del petróleo. Ese juego entre la burguesía vacilante presentada por el Ejecutivo y la oligarquía concentrada en el Parlamento. Esas pelota que quema se la petróleo, y se pasan de mano en mano entre el Ejecutivo y el Legislativo.
Y la verdad es que no hay necesidad de parlamento, ni hay necesidad de una ley especial para que la Internacional Petroleum Co. Pague los 150 millones de colares que adeuda al fisco por concepto de cánones de producción. Paga los 150 millones de dolares que debe y punto. Según las declaraciones ultimas del Ministro de fomento en su concurrencia al Parlamento, el valor de las instalaciones de la Internacional Petroleum Co alcanza a 90 millones de dólares. Que pasen las instalaciones al Estado y que la Internacional pague el saldo. Según la Constitución y las Leyes, por acto administrativo el Poder Ejecutivo exige el pago. Utiliza los medios coactivos, embarga, participa en el remate como acreedor y exige la adjudicación en pago. Legalmente este es el camino cuando se quiere hacer realidad una exigencia patriótica y una promesa electoral, Naturalmente la Internacional Petroleum Co. Y los grandes monopolios establecidos en el Perú, deben haber hecho correr todo tipo de amenazas y al mismo tiempo deben haber repartido cheques por doquier. Y naturalmente ante las amenazas y el dinero, en un país donde los valores morales están soterrados, sonde reina la corrupción, la in moralidad , la hipocresía el oportunismo, la cobardía y el indiferentismo, las presiones y las prebendas han dado siempre sus resultados.
Sólo así se explica lo que paso el otro día en la Comisión de Petróleo de la Cámara de Diputados, donde hubo quienes, después de haber firmado un dictamen, cambiaron de parecer de improviso, y firmaron otro que implicaba abdicación de la función legislativa y válvula de escape para los peores formas del entreguismo.
Ante todo lo anterior declaramos traidores a la Patria a quienes entreguen el petróleo, a quienes no recuperen el subsuelo y las instalaciones para el Perú; a quienes condonen la deuda a la Internacional Petroleum Co. Y que lo recuerden muy bien quienes directa o indirectamente tienen que ver con este asunto: la traición a la Patria se castiga de acuerdo con las normas del Código de Justicia Militar.

¡LIQUIDACION DEL LATIFUNDIO Y DE LA SERVIDUMBRE!
¡LA TIERRA PARA QUIEN LA TRABAJA!
¡REFORMA AGRARIA CAMPESINA!

En cuanto a la Reforma Agraria exijamos decididamente la Reforma Agraria Campesina. Reforma Agraria que implique devolución inmediata de las tierras usurpadas a las comunidades indígenas; que implique la expropiación de los grandes latifundios, incluyendo a los azucareros; que no hagan excepción con los barones del azúcar que se enriquecen en forma descomunal explotando a nuestros trabajadores, acaparando nuestras mejores tierras, y aprovechando las ventajas del comercio libre y los precios favorables del mercado internacional. Reforma Agraria que recoja las esencias colectivistas de nuestras comunidades para la edificación socialista en el campo; que garantice la pequeña propiedad y la oriente por los caminos del cooperativismo; que eleve los niveles técnicos en todos los sectores de la actividad agropecuaria; que aumente la extensión de tierras de cultivo en beneficio de las mayorías del país y no de lo privilegiados, como sucede, hasta hoy.
En fin, el país requiere de una autentica
Reforma Agraria que libere a nuestro campesinado de todas las trabas feudales y del empirismo y la pauperización que hoy sufre, lo cual sólo será posible liquidando el latifundio en todas sus manifestaciones.
¡LUCHEMOS POR LA UNIDAD!
¡UNIDAD PARA LA REVOLUCION!
¡UNIDAD EN LA ACCION!

El MIR desde que surgió a la vida política el 12 de Octubre de 1959, ha venido luchando por la unidad de la izquierda. Nosotros hemos hecho todos lo esfuerzos posibles para lograr esa unidad. En aras de ese objetivo hemos sido victimas de maniobras, incomprensiones y deslealtades. El MIR lucha y seguiré luchando por la unidad, pero no unidad para campas electorales, y que esto conste, no unidad para lanzar candidatos a la Presidencia de la Republica, al Parlamento municipalidades. Para eso no queremos unidad. Para eso preferimos caminar solos como hasta hoy. Si la unidad ha de ser para luchar junto a los campesinos, para enfrentar el poder oligárquico, para hacer posible la revolución, para esa unidad, nuestros brazos están abiertos.
Este mitin espléndido puede ser el inicio de grandes gestas en la lucha por nuestra liberación. En este momento los objetivos fundamentales de nuestra lucha son: la liquidación del régimen feudal y la expulsión del imperialismo norteamericano, que en estrecho maridaje oprimen a nuestro pueblo. Debemos enrumbar todos nuestros esfuerzos hacia el logro de aquellos dos objetivos. Es decir, propugnamos la revolución democrática de nuevo tipo, la revolución antifeudal y antiimperialista, dirigida por la alianza obrero-campesina dentro de un frente único que comprenda a todos los otros sectores de la nacionalidad que sufren los efectos de la explotación, la opresión , la dependencia. Cuando hayamos cumplido aquellos objetivos iniciaremos la otra etapa de nuestra marcha hacia el socialismo.

EL CAMINO DE LA REVOLUCION ES EL UNICO CAMINO QUE QUEDA A NUESTRO PUEBLO
La izquierda peruana día a día se va consolidando, pese a su dispersión actual. La izquierda va rectificando sus errores a través de una autocrítica revolucionaria-de la cual no nos exceptuamos, porque todos hemos cometido errores, unos mas, otros menos-, que dará resultados sorprendentes. La autocrítica para que sea revolucionaria tiene que ser sincera, seria y sin cortapisas. Y lo más importante es que de ella salga una nueva actitud, para no volver a confundir el camino, para no volver a alentar en las masas falsas esperanzad, confusiones peligrosas, para no apartarlas del añico camino hacia la libertad y la justicia, que es el camino de la Revolución.
Sí compañeros, el camino de la revolución es el único campo que queda a nuestro pueblo. Reconozcamos que nuestros hermanos campesinos, explotados y preteridos por siglos, están diciéndonos la gran verdad de nuestro tiempo, están en marcha. Con sus tambores y sus pututos, sus banderas y sus hondas, sus mujeres y sus niños, con voz de tierra y de cielo van anunciando el inicio de la gesta que culminara con el descenso multitudinario de nuestro pueblo victorioso por las escalas milenarias de los Andes.

¡VIVA LA REVOLUCION PERUANA!

A los 40 años de impunidad

Luís de la Puente Uceda y héroes de Mesa Pelada viven
El 28 de Mayo pasado despedimos, en el Cusco los restos mortales de quien en vida fuera, uno de los mas destacados dirigentes campesinos a nivel nacional; nos referimos al compañero Avelino Mar Arias, uno de los precursores de la reforma agraria y ex ministro sin cartera, durante el gobierno, progresista de Juan Velasco Alvarado; desde su lecho, de enfermo nos envió un mensaje urgente, que deseaba hablar con nosotros , estaba perdiendo la voz producto de un cáncer al cerebro, tan sólo el primer contacto y nos dijo:”hay que recuperar, rescatar el cuerpo de Luís de La Puente Uceda, y de los compañeros de mesa Pelada…..balbuceo busquen a Carlos…..” y allí se apago su voz para siempre, junto a dos lágrimas que se perdieron como su vida.
Luís de la Puente Uceda, fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria-MIR; asesinado por las fuerzas armadas peruanas en la década del 60 durante el gobierno de Belaunde Terry.
Corrían los años 60, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR, implementó la lucha armada en el Perú, organizando tres frentes guerrilleros el Frente Norte llamado Cesar Vallejos comandado por Gonzalo Fernández Gasco, el Frente Centro , denominado Tupac Amaru, comandado por Guillermo Lovaton y el Frente Sur, “Illarec Chasca”(Estrella del Amanecer), comandado por Rubén Tupayachi, la dirección nacional del MIR, con Luís de la Puente eligieron, este sector para la Comandancia General de la guerrilla; denominando a esta zona Mesa Pelada, en el lenguaje de clave y por razones de seguridad, hasta el día de hoy dicha denominación se quedó en la memoria colectiva.
Este lugar está ubicado en el Cusco, en la provincia de La Convención cuya capital es la ciudad de Quillabamba, distante a 8 horas en bus desde Cusco, “Mesa Pelada” es una planicie ubicada en la selva alta entre lo 1500 y 2500 metros sobre el nivel del mar en lo que es la cuenca del atlántico, aproximadamente 50 kilómetros de largo por 10 de ancho.
Pertenece al distrito de Huayopata y el caserío se denomina ChoquelloHuanca en la provincia de La Convención; es una zona extremadamente lluviosa durante casi todo el año por tanto con una vegetación exuberante, lo que se conoce como bosque húmedo o bosque de nubes; lugar paradisíaco por su belleza natural.
La guerrilla en su etapa de preparación fue golpeada militarmente, sus 7 bases guerrilleras fueron bombardeadas por la fuerza aérea, dejando a los guerrilleros sin pertrechos, por la traición de Albino Guzmán; hombre de “confianza” del Comandante Don “JOSE”, Guzmán, entrego a los militares los planos de los siete campamentos los que en la espesura del bosque estaban perfectamente camuflados y por la abundante información del traidor, a la fuerza aérea peruana, no le fue difícil ubicar las bases de la guerrilla, bombardearla con bombas no convencionales. Además existe documentos que la CIA norteamericana, tenía abundante información sobre lo que se estaba gestando en La convención (estos detalles y otros lo trataremos en una recopilación de datos, que pronto estaremos narrando a través de un libro).
En aquel fatídico momento el Comandante Luís de la Puente Uceda, se encontraba gravemente enfermo, se le habían reventado las ulceras, Carlos Morillo encargado de inteligencia de la guerrilla; en la ciudad de Quillabamba, conseguía los medicamentos con Arturo Plaza, médico boliviano que había sido Ministro de salud de Paz Estensoro, quien se quedara viviendo en este hermoso lugar.
Para el grupo de11 combatientes, la situación se tornaba, extremadamente difícil, cada día que transcurría; habían quedado sin provisiones ni armas y se proponían romper el cerco y dirigirse a la zona de Chullcuni en el distrito de Huayopata, atravesando la cordillera del Vilcanota, por el paso del abra Málaga a mas de 4500 metros sobre el nivel del mar; con la intención de llegar a la ciudad del Cusco, sin embargo la salud del Comandante Luís de la Puente, don José, empeoraba, el grupo de combatientes decidió unilateralmente; sin anuencia del comando guerrillero; para salvar la vida del Comandante y su dirección; encomendar una tarea al compañero Morillo, viajar a Cusco y ver la posibilidad por intermedio de un consulado, entablar negociación con las fuerzas armadas , para tal efecto Morillo efectúa el viaje y no logro contactar con funcionario consular alguno de Bélgica en la Av. Pardo del Cusco.
Previo consejo revolucionario el Comandante Rubén Tupayachi y el estudiante de medicina Paúl Escobar fueron designados, para parlamentar con el ejército que se encontraba acuartelado no lejos del lugar donde se encontraban los combatientes , la base militar acantonada en el pueblo de Chaullay, desde este lugar los militares se comunicaron con la Comandancia General de Lima y aparentemente aceptaron las condiciones que ponían los guerrilleros, pero era un engaño más, los militares tenían la orden de asesinar, la comunicación desde Lima muy lacónica decía:”queremos al padre con sus hijitos”; al día siguiente una patrulla del ejército a cargo de un oficial acompañó a Tupayachi y Escobar a un lugar llamado Mesa Cancha, al momento de llegar los compañeros con las fuerzas
militares, dos combatientes se escapan monte arriba; el oficial a cargo de la patrulla da la orden que todos los detenidos se ubiquen bajo un árbol de eucaliptos y hacen que el Comandante de la Puente y Tupayachi escriban un testamento, en una máquina de escribir incautada a don Fortunato Pérez, dueño de la tienda de víveres de Choquello; el Comandante, Luís de la Puente al darse cuenta de la traición por parte del ejército, increpó al oficial intercambiando duras palabras, luego de sufrir diferentes vejaciones y heridas los 7 combatientes fueron fusilados al pie del eucalipto y los enterraron de a tres, Luís de la Puente, Rubén Tupayachi y Pablo Escobar, los cuatro restantes Quispe, Soto, Cuzquen y
Parisini en otro extremo.
Dos de los combatientes logran escapar y esconderse en la tupida selva, desde allí logran ver la ejecución de sus camaradas de armas; se dirigen a Quillabamba donde narran estos hechos a sus camaradas entre ellos al compañero Carlos Morillo, de quien recibimos toda esta información. El resto de la guerrilla ayudaron a los “testigos” llegar al Cusco; sin embargo los compañeros de Quillabamba, fueron cayendo uno a uno prisioneros, por la delación de Albino Guzmán.
Un campesino dueño del lugar de la masacre, se convirtió en el cuidador improvisado; espantando aves y animales salvajes en esta lluviosa región, las fuerzas armadas tendieron un cerco durante 5 años para que nadie pudiese acercarse al lugar.
Al cabo de 5 años comenzaron a retornar a Quillabamba los compañeros que salían de las prisiones, lentamente el pueblo se fue organizando realizando romerías a la tumba de los héroes de Mesa Pelada, de esta manera durante estos 40 años el pueblo de Quillabamba cada 23 de octubre recuerda a los guerrilleros del MIR que dieron su vida por la construcción de una sociedad diferente, por la lucha de TIERRA O MUERTE, pero el resto del Perú y el mundo; recién se informó de este hecho histórico el pasado 23 de octubre último, porque por primera vez la romería se realizo en forma pública, rompiendo el silencio de 40 años de impunidad, además porque la versión oficial se había mantenido intacta; “que los cuerpos de los guerrilleros habían desaparecido”.
Hoy hacemos extensiva la invitación de los sobrevivientes, familiares y pueblo convenciano, para que todos los hombres de buena voluntad, los progresistas y los revolucionarios de nuestro continente y del mundo; visiten Mesa Pelada, en Huayopata en la Convención, en el Cusco, estamos realizando las gestiones para que este lugar sea declarado monumento histórico “PARQUE DE LA RESISTENCIA” y el consejo Municipal de Quillabamba acordó levantar un monumento en homenaje y recuerdo eternos, al Comandante Luís de la Puente Uceda para que se erija en la Plaza de Armas, de esta capital de provincia; a la vez se quitaran de las calles los nombres, de los antiguos latifundistas, poniendo en su lugar los
nombres de los combatientes del MIR; tal como ya existe en algunos distritos del
departamento.
El Domingo 23 del presente comenzamos el homenaje al Comandante Luís de la Puente Uceda y los héroes de Mesa Pelada, con una reunión en la puerta de la gloriosa Federación Campesina de Quillabamba, mudo testigo de los sufrimientos y afanes a esta generación que pasó a formar parte de las estrellas de nuestro firmamento andino; marchamos por las calles de la ciudad de la eterna primavera; para posteriormente en camiones trasladarnos hasta Choquellohuanca, lugar distante a dos horas de Quillabamba, donde se encuentra la tumba del grupo de combatientes del MIR, allí nos concentramos mas de 200 personas, amigos, ex combatientes y familiares de los héroes, jóvenes que desean continuar la gesta histórica de Mesa Pelada.
La próxima semana llega la familia del Comandante Luís de la Puente Uceda acompañado de un grupo de peritos forenses para realizar la exhumación de los restos y por primera vez en 40 años nos acercaremos a la VERDAD, estos restos “hablarán”, darán un testimonio vívido, de lo que sucedió, encontraremos responsabilidades de los que ejecutaron y los que dieron la orden desde las alturas, el velo de la impunidad por fin se descorrerá, se abrirá paso a una nueva etapa: la de exigir JUSTICIA, ni olvido ni perdón por lo muertos y héroes
Avelino descansa en paz; tus afanes, las ilusiones, los encargos de tantas tardes de ternura hablando de Don José, tu última frase dedicada al compañero; con las que supiste imprimir nuestros espíritus se hicieron realidad; gracias por darnos la oportunidad que te quitó la muerte; tenemos que decir junto a tu memoria; el camarada Luís de la Puente Uceda y los héroes de Mesa Pelada VIVEN.

Comisión Luís de la Puente Uceda y los héroes de Mesa Pelada viven
Martha Luza Zamalloa (abogada de DDHH) Coordinadora General
Raúl Delgado Moreno (ex militante del MIR Chileno) Coordinador Internacional

PRIMERA PIEDRA LUIS DE LA PUENTE UCEDA Y LOS HEROES DE MESA

A la opinión publica nacional e internacional:
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LA FEDERACION DISTRITAL CAMPESINA DE MARANURA Y LA COMISION LUIS DE LA PUENTE UCEDA-CUSCO, organizadores del evento de conmemoración al 41 aniversario de la muerte del Comandante Luís de la Puente Uceda y los héroes de Mesa Pelada, después de haber asistido en forma unánime a recordar esta fecha, en la romería llevada a cabo el día lunes 23 de Octubre ultimo; con asistencia de ex combatientes del MIR, hijos, familiares; campesinos que concurrieron en representación de diferentes bases distritales de la FEDERACION PROVINCIAL DE CAMPESINOS DE QUILLABAMBA Y LARES- Fedcacyl, así como de delegados visitantes de América Latina y de Europa. Queremos compartir con ustedes, el entusiasmo de los campesinos, por la recuperación de la memoria histórica de una de las páginas de gloria de las luchas quillabambinas; para perennizarlas, hemos acordado solicitar a las autoridades respectivas, que se designen calles y parques con el nombre de los héroes de Mesa Pelada, declarar la zona de Choquellohuanca (lugar donde fueron asesinados y todavía se encuentran sus restos mortales) en Amaybamba; PARQUE DEL RECUERDO, así como hemos asistido a la colocación de la PRIMERA PIEDRA, para un museo de sitio y el mausoleo en nombre del PADRE DE LA REFORMA AGRARIA Y COMANDANTE de la guerrilla Illary-Chaska, fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria-MIR_PERU, LUIS DE LA PUENTE UCEDA, Y DE LOS HEROES DE MESA PELADA, así como los sindicalistas del campo. En el acto político se recordó, también que, Luís de la Puente Uceda, luego de haber estado preso, deportado en México, vuelve al país, y al concluir sus estudios de derecho en 1957, adquiere el titulo de Bachiller en Ciencias Políticas, con la tesis escrita sobre la REFORMA AGRARIA. Por tanto no fue casual que su vida consagrara, no sólo a conseguir la reforma en sí, sino a TRASNFORMAR la vida del campesinado Y LA SITUACIÓN DE FEUDALIDAD DEL PAIS. Tal como lo sostuvo en diferentes etapas de sus luchas consecuentes. La gratitud del hombre andino, tiene un valor especial; en el corazón de cada uno de los campesinos, que nos beneficiamos con esta entrega de vida, por ello les invitamos a familiares, amigos, combatientes de aquella época; ayudarnos a recopilar, fotografías, documentos, uniformes, pertrechos, objetos y otros que pertenecen desde ya a la humanidad, para perpetuar la memoria de los héroes de Mesa Pelada, en el museo de sitio, que debemos erigirlo, en solidaridad con todos los que, se identifican con sus sueños e ideales, que son vigentes y viven en el corazón de los justos. Por otro lado, solicitamos a pintores, escultores, arquitectos, que nos hagan llegar sus propuestas, para el museo y el mausoleo y concretizar de este modo, el fin que queremos compartir en el tiempo más breve posible. Quillabamba, Octubre del 2006.

¡¡¡¡ LOS PUEBLOS NOS ENSEÑAN…… SIN LUCHAS NO HAY VICTORIAS !!!!!
IMAGENES DE LA ACTIVIDAD..........

De la traición aprista al gesto heroico - Luis de la Puente y la guerrilla del MIR

No me importa lo que diganlos traidores,
,hemos cerrado el pasado
con gruesas lágrimas de acero".
Javier Heraud, "Palabra de guerrillero"


Octubre de 1965, el Ejército Peruano da cuenta del aniquilamiento –en la zona de Mesa Pelada, parte oriental del departamento del Cuzco– de la llamada guerrilla Pachacutec. Luis de la Puente Uceda está entre las bajas. Cae con él la dirección del movimiento. Liquidarán en las semanas siguientes lo que queda del alzamiento. Menos de seis meses les ha tomado culminar con la tarea encomendada por el Ejecutivo. Desde entonces, las guerrillas del MIR peruano quedarán como una mera nota a pie de página de la Guerra Fría latinoamericana. Ni siquiera Regis Debray en su ¿Revolución en la Revolución? –supuesta síntesis teórica del castrismo publicado en enero de 1967– le dedicaría algo más que una mención al paso.1
Diversos trabajos han delineado el territorio del vanguardismo "castrista" de los años 60.
2 Menos explorada ha sido su dimensión nacional, no sólo las circunstancias locales de su origen sino la manera en que –a pesar de su carácter efímero– influyeron en la formación de la cultura política local. Originado en núcleos de la pequeña burguesía intelectual, el vanguardismo compensa su debilidad social con una intensa elaboración mental: mira al campo con ojos románticos, imagina épicas "largas marchas" del campo a la ciudad, extrapola categorías y discursos "internacionalistas" para pintar escenarios locales de absoluta confrontación. Para jugar su papel de catalizador, debe construir una identidad capaz de proyectarle hacia el país; elaborar, como parte de ese esfuerzo, un discurso capaz de resonar en la memoria de la gente, entretejiendo para ello lo nuevo y lo tradicional, lo local y lo cosmopolita. El fenómeno insurgente es un fenómeno sincrético cuya comprensión requiere una cuidadosa contextualización.3
En el caso del Perú, esa historia desde dentro del fenómeno guerrillero de los 60, conduce, retrospectivamente, a la experiencia insurreccional aprista. Es en referencia a ésta que el MIR de Luis de la Puente Uceda define el ethos revolucionario que sella su destino.
Desde esta perspectiva, analizamos aquí la guerrilla peruana de 1965, como intento de construcción de una identidad política –militante, guerrillera, subversiva– en un contexto particular: de emergencia rural, de un lado, y de revisión y cambio por parte del APRA –el gran partido popular de la historia moderna peruana– de aspectos fundamentales de su propia trayectoria. El análisis, para ello, incide en tres dinámicas básicas:
(a) los individuos y sus pasiones;
(b) las redes y espacios en los que se estructura la inquietud individual como acción concertada; (c) los contextos del encuentro proyectos políticos-sociedad.

Con estos aspectos en mente se entreteje una narrativa cuyo objetivo final es comprender la constitución de identidades legitimadoras del ejercicio de la violencia en el Perú. Cómo, en otras palabras, la experiencia del 65 afectó la cultura política del izquierdismo local, preparando el terreno para la gran tempestad de los 80.
1948
El 3 de octubre de 1948 un movimiento insurreccional, supuestamente concebido con participación del APRA, sacó a la superficie las tensiones que ese partido había ido acumulando a través de casi dos décadas de lucha política. En 1930 había sido fundado como partido. Al año siguiente, su joven líder, Víctor Raúl Haya de la Torre, postulaba a la Presidencia de la República. Su rival, el comandante Luis M. Sánchez Cerro fue declarado vencedor. Los apristas denunciaron fraude y comenzaron preparativos revolucionarios. Se inició entonces una sistemática represión que –con breves pausas– se prolongaría, prácticamente, hasta 1945, año en que el PAP apoyó a José Luis Bustamante y Rivero como candidato de un Frente Democrático Nacional. A cambio de su apoyo, el APRA recuperaría el status legal que le había sido suspendido a comienzos de los 30.
Al carisma de su "jefe-fundador" se atribuiría, en gran medida, la sobrevivencia del PAP a la persecución. A su capacidad, en particular, para construir una organización cohesionada y una identidad fuerte, avaladas por la disciplina partidaria y por el mito de su propia indestructibilidad; por la certeza, más aún, de que tras la larga noche represiva emergerían de las "catacumbas" para cumplir con su destino de "salvar al Perú". Unos cinco mil mártires reclamaría el aprismo de aquella primera era en la clandestinidad. Heroísmo, lealtad, consecuencia, fueron algunos de los valores que hicieron del APRA subterráneo una verdadera "comunidad emocional". Psicológicamente –observaría uno de sus más cercanos colaboradores– "nada afectaba más a Haya que la "traición" al partido que, en las atribuladas circunstancias de aquellos años, estaba "personalizado en él".
4 Su presencia cotidiana en la lucha testimoniaba su entrega. Desdeñó la seguridad del exilio y purgó carcelería como sus más humildes compañeros. La memoria aprista, en tales circunstancias, fue estructurándose como una sucesión de héroes, mártires y también renegados, articulados todos ellos por la genialidad y entrega del indiscutido "hermano mayor" Víctor Raúl. Una vil escuela de sectarismo, por cierto, para quiénes, desde fuera, veían al APRA como una amenaza letal.
De sus orígenes marxistas, durante los 30, el APRA se había deslizado hacia el centro, optando, eventualmente, por revisar su "antiimperialismo" original para amistarse con los Estados Unidos de los tiempos del "buen vecino". Abandonar el recurso insurreccional, reafirmando su vocación de partido democrático, sería la otra punta de la estrategia hayista para levantar el veto de la oligarquía y los militares. Las bases del partido, sin embargo, siguieron siendo afines al estilo primigenio, "defensista" y "vanguardista", modelado tras el ejemplo de la revolución popular aprista de Trujillo de 1932. A partir de entonces, el Jefe había desalentado el recurso al alzamiento de masas imponiendo, más bien, el de una revolución incruenta en alianza con militares nacionalistas como vía hacia el poder. La fe en su palabra, el desgaste natural de la era de las catacumbas, la secreta promesa de que el retorno a la legalidad sería nada menos que la antesala de la "revolución aprista", fueron algunos de los factores que coadyuvaron a la aceptación del viraje partidario que derivó en su participación en la "primavera democrática" de 1945. Con su inicio, "vanguardistas" y "defensistas" quedaron en compás de espera. La madrugada del 3 de octubre de 1948, sin embargo, las contradicciones engendradas por los cambios en el perfil partidario saldrían a la superficie en las calles del Callao, donde bases del PAP y personal de la Armada iniciaban, supuestamente, el camino hacia la verdadera "revolución aprista". Tres semanas después era el propio Ejército el que se encargaba de derrocar a Bustamante y Rivero, marcando el inicio de ocho años de régimen militar bajo la conducción del General Manuel Odría. El APRA entraba con ello a su segunda era de clandestinidad.
APRA: crisis y exilio
La ausencia de Haya de la Torre –exilado por cinco años en la Embajada de Colombia en Lima– marcó la diferencia fundamental entre los dos grandes ciclos de la clandestinidad aprista. Por primera vez desde 1931 el Jefe no estaba al frente de la organización. En su ausencia, el debate interno se desplegaría incontenible, al punto de colocar al PAP al borde de la ruptura.
5 De las responsabilidades por el 3 de octubre pasó el debate a la crítica de la actuación partidaria en la recién cancelada apertura democrática y, por extensión, a los cambios introducidos por Haya en la orientación doctrinaria del partido desde fines de los 30. ¿Había el PAP traicionado sus ideales primigenios? El contacto con las experiencias populistas-nacionalistas en curso en diversos países latinoamericanos incentivó el debate. ¿Por qué el APRA, mejor organizado y con una ideología bastante más sólida, no había logrado alcanzar el poder? ¿Por qué se persistía en un alineamiento con el Washington de la "doctrina Truman"? La necesidad de una recuperación del "aprismo primigenio" fue la fórmula que sintetizó las esperanzas de los sectores más radicalizados del exilio aprista; de quiénes, como Héctor Cordero Guevara, aspiraban a "un replanteamiento revolucionario" del partido: retomar el marxismo e incorporar a la clase obrera y al campesinado, fundamentalmente indígena, como factores activos y conscientes frente al predominio pequeño burgués en el gran frente de "trabajadores manuales e intelectuales" propuesto por Haya de la Torre en los años 20 frente al "clasismo" comunista.6 Siguiendo de cerca la crítica de izquierda al peronismo argentino como participante de los círculos de estudio del marxismo encabezados por Silvio Frondizi, Cordero Guevara concluyó que, lejos de romper con el APRA, lo correcto era trabajar desde dentro con el fin de consolidar un aprismo de izquierda que gradualmente se convirtiese en una opción distinta.7 Con esa perspectiva retornó al Perú en 1957.
Desde Trujillo, simultáneamente, Luis de la Puente Uceda había encontrado su propio camino hacia el exilio. Era un hombre de acción. Un producto típico de la tradición "defensista" del partido. Pariente lejano del "jefe máximo", militante desde la edad escolar, había sufrido a los 16 años –en 1944– su primera carcelería. Preso nuevamente en 1948 a raíz de la toma de la Universidad de Trujillo, sería finalmente deportado en 1953, tras organizar una huelga en el valle azucarero de Chicama. Un testimonio lo ubica en México hacia septiembre de 1954, receloso de la línea conciliatoria que su partido tomaría con la salida de Haya de la embajada colombiana. Se rumoreaba que "se fraguaba una conciliación entre el APRA y las fuerzas reaccionarias representadas por la familia Prado, gran baluarte financiero en el país". Ante ello, De la Puente creía que "era necesario rechazar las consignas del Partido" procediendo más bien a "hacer la revolución". Se comprometió, con ese fin, con un proyecto subversivo que coordinaba desde Argentina Manuel Seoane y que contaba con el respaldo del General Perón y del MNR boliviano.
Desde el Ecuador –con el apoyo de un general peruano residente en ese país– entrarían al Perú. Otro grupo haría lo propio por Bolivia. La liberación de Haya se interpuso en sus planes. En cuanto estuvo libre, el líder aprista se abocó a consolidar su control del partido, desalentando cualquier intento que entorpeciera la posibilidad de una negociación política tendiente a conseguir la legalización del partido en la transición democrática ad portas, como el desgaste del régimen odriísta lo anunciaba. El plan insurreccional, en esas circunstancias, perdía viabilidad. De la Puente y sus compañeros quedaron atrapados en el medio. Entraron al Perú sólo para encontrar que sus propios compañeros facilitaron su detención. La traición y las torturas marcarían el espíritu del joven dirigente.
Libre nuevamente, De la Puente Uceda se reincorporó a su base en Trujillo, reconocido ya como cabeza visible de la izquierda del aprismo. A mediados de 1957 se encontró con Héctor Cordero Guevara por primera vez. Me dejó –recordaría éste años después–una "extraordinaria impresión", un hombre con ideas definidas; con la fuerza espiritual y la voluntad que presagiaban "a un verdadero dirigente".
8 Juntos harían la etapa final de su infructuoso esfuerzo por reorientar al APRA, que habría de culminar en su expulsión.
Con la salida de Haya de la embajada colombiana el debate interno llegaba a su fin y se entraba en el curso final de la negociación del apoyo aprista a la candidatura de Manuel Prado, en lo que los líderes apristas bautizarían como "régimen de la convivencia", de cuya estabilidad supuestamente dependía que, en 1962, las Fuerzas Armadas y la oligarquía –los grandes enemigos del aprismo– permitiesen su llegada al poder. Desde el Caribe, entretanto, provenían reverberaciones que terminarían ejerciendo una influencia decisiva sobre el curso de esa transición.
El embrujo cubano
Veinte años tenía Ricardo Gadea cuando arribó a Cuba, procedente de Argentina, en enero de 1960. Del Colegio Militar Leoncio Prado de Lima a la Universidad de La Plata, había ido descubriendo su identidad aprista. Le venía por tradición familiar: de su padre, un modesto trabajador aprista, como de su hermana Hilda, exilada en Guatemala desde 1949. Invitado por ella, precisamente, Ricardo había llegado a la tierra de Martí. Esta, a su vez, se encontraba ahí a raíz de su vínculo con el Che, a quien había desposado en México antes del Granma y con quien compartía una hija. Una vez en Cuba –a pesar de la ruptura de su vínculo marital con el Che– Hilda seguiría siendo un conducto privilegiado de los revolucionarios peruanos con su célebre ex esposo.
Así lo pudo comprobar Ricardo Napurí, un ex aviador militar deportado –según testimonio propio– por haberse negado "a bombardear a marinos y militantes de la izquierda aprista en la insurrección de octubre de 1948".
9 En Argentina, el abogado Silvio Frondizi lo ayudó a salir de la cárcel, naciendo entre ellos un vínculo intelectual y político.10 El 8 de enero de 1959 –en el avión que trasladaba a exilados cubanos y a los propios familiares de Guevara– arribó al "primer territorio liberado" de América, conociendo al comandante argentino cuando "vestía aún ropa de campaña, con algo de barro en sus pantalones y zapatos".11
Pronto, el tema del Perú salió en las conversaciones Napurí-Che. Al impulso a la revolución en ese país, según el peruano, concedía el comandante importancia particular. Por consejo suyo –recordaría éste– viajaría al Perú tras casi una década de ausencia, con el fin de establecer contacto con Luis de la Puente Uceda, de cuya existencia Che sabía a través de Hilda.
Del APRA Rebelde al MIR
En la IV Convención del PAP, de octubre de 1958, la "izquierda aprista" trujillana había hecho su último intento de reencauzar la vida del viejo partido. Las concesiones de la llamada "convivencia" –sostenían– terminarían cambiando la naturaleza misma del partido. No una legítima transición sino un servicio a los intereses de la oligarquía era el resultado neto –según ellos– de la opción del 56. Como resultado, una a una las banderas históricas del APRA –denunciaba el grupo disidente– habían sido arrebatadas por fuerzas nuevas como Acción Popular, el Movimiento Social Democrático y la Democracia Cristiana. Incluso, de ganar –"por los caminos de la transacción y el convenio"– en el 62, ¿no significará eso la muerte de nuestro movimiento?; ¿no tenían, acaso, movimientos históricos como el APRA, un "destino que cumplir"?
12 Su "normalización", su metamorfosis a la "condición de cualquier partido tradicional" que hacía del "silencio o la concesión" instrumento para llegar al poder era lo que los herederos del espíritu "vanguardista" del aprismo se negaban a aceptar. ¿Era posible separar al Haya de la Torre centrista de los 50 de su pensamiento izquierdista de los 20? Su propuesta misma, en realidad, los había puesto fuera del partido.
Ante la sanción, el pequeño núcleo norteño se constituyó en Comité de Defensa de los Principios y, posteriormente, en APRA Rebelde, como "organización autónoma para la realización del ideario aprista" abandonado por "los actuales dirigentes convivientes", estableciendo como objetivo fundamental la creación de una "conciencia revolucionaria para organizar y acelerar el proceso de la revolución nacional".
13 ¿Así que te expulsaron?, preguntaría el periodista Manuel Jesús Orbegoso en 1959 a un Luis de la Puente asediado por el asma y la ansiedad. "Miserables –respondió– no saben que ahora somos más apristas que nunca".14
A mediados de 1959, De la Puente se mantenía aún dentro de los marcos de una perspectiva nacionalista radical. Tras su carcelería de 1955 se había abocado al tema agrario. Abogaba por una fórmula de "anti-feudalismo realista" equidistante de los planteamientos imperialistas como de aquellos "intoxicados de marxismo". Reforma Agraria, sí. Pero no por el "camino revolucionario", sino como "acto legítimo de promoción del desarrollo", ejecutado en "estricto cumplimiento de la Constitución y las leyes". Un camino evolutivo perfectamente encuadrado dentro del "ideal indo-americanista" expresado por el aprismo que la revolución boliviana había adoptado como propio.
15 Conservaba en buena medida esa visión al momento de su primer viaje a Cuba, en julio de 1959. Así lo dejó saber en un foro sobre la Reforma Agraria cubana dónde se pronunció en favor del respeto a la propiedad privada, del "derecho a una parcela" del campesino cubano en aras de una transformación con justicia y libertad.16 Estas posiciones no se distinguían demasiado de las defendidas por los nuevos grupos reformistas, e inclusive por ciertos grupos de la Iglesia Católica y las Fuerzas Armadas que comenzaban a ver con creciente preocupación la agitación rural en curso y la incontenible migración de las zonas andinas a la capital.
En noviembre de 1960, con la transformación del APRA Rebelde en MIR, el proceso hacia la construcción de una identidad nueva entraba en una nueva fase. La influencia de los pupilos de Silvio Frondizi –Napurí y Cordero– se dejaba sentir en la partida de nacimiento de una "nueva izquierda" en el Perú. A mediados de los 50, el argentino había fundado la primera de varias organizaciones con este nombre en Latinoamérica: el MIR-Praxis.
17 Siete meses antes de la decisión de los peruanos, un flamante MIR venezolano se había pronunciado por el camino armado. Entre el ímpetu guevarista y la crítica filo-trotskista del comunismo pro-soviético se delineaba una nueva forma de ser izquierdista. Apuntando en esa dirección, los peruanos aspiraban a superar el "camino evolucionista" del "compromiso y la componenda" para vincularse directamente con la movilidad social de un país en erupción. La defección del PAP coadyuvaba a configurar un escenario de polarización en el que "la solución oligarco-imperialista" contendería con la "solución popular, revolucionaria" por definir la ya insostenible impasse que entrampaba el desarrollo nacional. Una Reforma Agraria "radical y profunda" era, en este sentido, la medida prioritaria. De ahí que la organización del campesinado en el plano nacional fuese "la tarea imperativa del momento actual".18
El cambio de perspectiva reflejaba, sin duda, una relación cada vez más intensa con Cuba. En julio de 1960, una delegación del APRA Rebelde había viajado a la isla. El propio De la Puente permaneció en tierra caribeña por algunos meses. Eran tiempos decisivos para el régimen castrista. En la plaza de la revolución habanera, los peruanos escucharon a Fidel vaticinar la transformación de la cordillera de los Andes en una "Sierra Maestra hemisférica". Por ese entonces comenzó a concebirse el plan insurreccional del MIR. Ante el planteamiento del Che –según Napurí– "del foco guerrillero como la herramienta primera y fundamental de la revolución", De la Puente habría respondido con su visión de que, "la alianza del APRA Rebelde con Cuba se convertiría en un formidable catalizador"; que una rápida crisis del PAP –atrapado en su dañino pacto con la oligarquía– permitiría sumar a "miles de trabajadores y jóvenes al proyecto revolucionario" del MIR,
19 situación que permitiría un esquema organizativo más amplio y complejo que aquel delineado por el foco. Era el comienzo de una discusión entre De la Puente y el Che que se prolongaría a lo largo de los siguientes dos años. En el Perú, mientras tanto, el estallido campesino a través de la sierra aceleraba aún más el tiempo político.20
La Hora de la Vanguardia
Como Cordero y Napurí, Hugo Blanco Galdós había pasado por los círculos de Silvio Frondizi para recalar, posteriormente, en el grupo trotskista de Nahuel Moreno. Volvió al Perú con el inicio del régimen de la "convivencia". Pretendía insertarse en el movimiento obrero; de manera fortuita, terminó como organizador campesino al "descubrir" en la cárcel del Cuzco a los dirigentes del valle de La Convención, quienes sostenían una áspera confrontación con los hacendados de su localidad. En ella, Blanco jugaría un importante papel radicalizador. Carismático, decidido, su figura creció a niveles míticos durante 1960, infundiendo en los grupos "vanguardistas" ubicados a la izquierda del PC un fuerte sentimiento de urgencia e inevitabilidad. "Por primera vez en nuestra historia republicana –editorializaba un diario trotskista– somos testigos de una movilización similar". En tales circunstancias, ¿qué peso podía tener un proceso electoral que dejaba al margen a más de seis millones de campesinos? Con su gran movilización, el campesinado mostraba la futilidad del "camino pacífico para la revolución". Y si hasta ahora "nos debatíamos en mil problemas teóricos", la Revolución Cubana proporcionaba un "común denominador", la base para formar un "partido único de la izquierda revolucionaria".
21
Los sindicatos campesinos eran, según Blanco, las bases de un "partido revolucionario sui generis de masas" al que el trabajo de los militantes urbanos no tenía sino que amoldarse. No serían en el Perú los focos guerrilleros a la cubana los que arrastrarían a las masas campesinas a la revolución, sino que estas mismas, en su desarrollo, a partir de sus propios sindicatos, llegarían a la "defensa armada de las ocupaciones de tierras a través de la formación de milicias".
22
Varios proyectos comenzaron a armarse en torno a los logros de Blanco en La Convención. El del Secretariado Latinoamericano del Trotskismo Ortodoxo (SLATO) fue uno de ellos. Derivó en una serie de asaltos a bancos que, supuestamente, proveerían los fondos necesarios para montar el aparato político de apoyo al movimiento campesino. Todo terminó en un fracaso espectacular. La represión que estos suscitaron terminó destruyendo lo poco que los trotskistas locales habían logrado construir hasta entonces.
23 A esa "desviación putchista" atribuiría Blanco la frustración del movimiento convenciano; a vincularse directamente con Cuba, apuntó otro grupo de ex militantes comunistas (Héctor Béjar y Guillermo Lobatón) y apristas disidentes (Juan Pablo Chang). Lo suyo era vanguardismo puro: buscar en la isla caribeña los medios para lanzarse a la acción directa. Investidos del "continentalismo" guevarista, saltarían las "vallas partidarias" para conectarse con aquella "inmensa población peruana a cuyas espaldas operaban los partidos". En diciembre de 1961 arribaron a La Habana.
En febrero de 1962, en la segunda declaración de La Habana, lo que hasta entonces había sido una empresa secreta devino abierta y desafiante: el apoyo cubano a las luchas revolucionarias latinoamericanas. El escalamiento del "continentalismo" conllevaba desplazar a los viejos comunistas: imponer la primacía de la "sierra" sobre el "llano", de la acción directa sobre la teoría. En 1963, en una nueva versión de su célebre manual guerrillero, Guevara dejó de lado la idea previa de que el origen democrático de un gobierno imponía restricciones a la posibilidad de lanzar acciones armadas.
24 Más que nunca, el destino de los Béjar y los De la Puente dependía del curso de aquellos debates.
De la Sierra Maestra a los Andes
En 1962 había en la isla dos grupos de peruanos que habían partido con el fin de recibir entrenamiento guerrillero: uno vinculado al APRA-Rebelde/MIR que había negociado directamente con el Che –con intermediación de Napurí– su arribo a Cuba y otro, más pequeño, encabezado por Héctor Béjar, al que "amigos" del régimen revolucionario, como el escritor Luis Felipe Angell "Sofocleto" y Violeta Carnero Hocke, les habían servido de puente para llegar al "territorio liberado".
25 Los instructores cubanos se aseguraron de mantenerlos separados. De manera casual, los primeros sabrían de la existencia de los segundos. Béjar recordaría que su subrepticia salida de Lima quedó expuesta cuando, recién llegado a La Habana, se tropezó con un dirigente del PC peruano en el lobby del Hotel Riviera, en el que su grupo se encontraba alojado. Siguieron las quejas correspondientes que, por cierto, poco efecto tendrían en el ánimo cuestionador de los PC latinoamericanos promovido por el propio Che y que, más tarde, Regis Debray convertiría en teoría en Revolución en la Revolución. Desde el inicio, por otro lado, Béjar había sospechado que algo mayor se tramaba puesto que, como el propio Fidel le había dicho en la primera entrevista que sostuvieron, "son ustedes demasiado pocos, 150 como mínimo es lo que se necesita". Ellos, no pasaban de la media docena.26
Un tercer contingente de peruanos estaba integrado por unos 80 "becarios" que habían llegado a Cuba –según le expresaron a Fidel Castro en su primer encuentro–con el deseo de "aprender de las experiencias de la revolución cubana". Cuba tiene toda la voluntad de ayudarles –habría respondido el comandante– sea que buscaran una profesión o conocer "nuestra experiencia revolucionaria". Ricardo Gadea se integró a ellos. Un extenso tour por la Sierra Maestra fue parte de ese aprendizaje. Era evidente –recordaría Gadea– que, "entre los cuadros abocados al área internacional había una posición clara de favorecer la expansión de la Revolución Cubana para romper el aislamiento", pero su propio destino era todavía una incógnita.
Hecho el deslinde, los comprometidos con el proyecto armado fueron presentados a los "aprorebeldes" y al grupo de Béjar. El encuentro reprodujo los conflictos que impedían la unidad de la izquierda en el Perú. Pesaban las tradiciones: por más críticos que fueran con sus partidos de procedencia, apristas y comunistas no se miraban bien. Estos últimos llevaban hasta el extremo la lógica anti-partido y de acción directa: no querían "un partido más" sino construir, más bien, "una asociación libre de revolucionarios", un "equipo militar disciplinado" que fuera el núcleo del "ejército revolucionario" de todo el pueblo, de la masa sin partido. Era la única manera de ir al fondo del problema, de superar complejos y acortar distancias. Sólo desde "el seno de las masas" podía surgir el partido. Y sólo un partido en que "revolucionarios y explotados" se uniesen "en un solo haz" podría funcionar como "auténtica vanguardia" popular.
27 Era su manera de superar su frustración con el inveterado fraccionalismo de la izquierda local. Los miristas, en cambio, se veían como el muñón de un partido de gran tradición, el cual eventualmente se convertiría en su núcleo reconstitutivo. Se veían, por lo tanto, como militantes de un proyecto mayor claramente identificable en la historia del radicalismo de su país. No estaban ahí como militantes dispersos que podían, por voluntad propia, suscribir un proyecto distinto. "Aún siendo una escisión, el MIR contaba con líderes provincianos, con experiencias, bases populares, gente que había sufrido carcelería, era una corriente, con una base social", recordaría Ricardo Gadea.28 Una figura importante del grupo de Béjar como era Guillermo Lobatón Milla optó, en esa oportunidad, por incorporarse al proyecto MIR.
En esas tratativas se extrañaba la presencia de De la Puente, mal cubierta por su belicoso lugarteniente, Gonzalo Fernández Gasco. En un confuso incidente ocurrido en la ciudad de Trujillo –en febrero de 1961–, Luis había empuñado su arma para, supuestamente, defenderse de una agresión de sus ex compañeros apristas, ocasionando la muerte de uno de ellos. Por ello, purgaría carcelería hasta agosto de 1962. Su ausencia coadyuvó a que el grupo de Béjar, a pesar de su precariedad, pasara a ser la prioridad de los anfitriones. Se acomodaban perfectamente a la impaciencia cubana de esa hora.
Como proyecto de partido, que el suyo era, los miristas se veían retornando al Perú individualmente, para ir filtrándose hacia las "zonas guerrilleras" tras haber asegurado vínculos políticos y respaldo de masas. Imposible conciliar tal visión con el modelo de ingreso e inicio de la acción armada que el grupo de Béjar representaba: una columna de guerrilleros de verde oliva entrando, como invasores, por la frontera con Bolivia, con una organización preestablecida; con cada uno de sus miembros ocupando su puesto, retaguardia, vanguardia, etc. Fidedigna reproducción del modelo del Che, hasta el nombre (Ejército de Liberación Nacional) lo habían adquirido en Cuba, en tanto que cada uno de sus pasos, hasta su destino final, dependía de los asesores cubanos y sus vínculos bolivianos. Para cuando Luis de la Puente Uceda regresara a Cuba, el flamante ELN sería ya una irrebatible realidad. Acrecido con miembros del grupo de los "becados", con 40 combatientes, en el segundo semestre del 63, aquel proyecto de foco partió hacia Sudamérica.
Su objetivo era alcanzar, desde la frontera boliviano-peruana, la zona de La Convención. Trescientos kilómetros de territorio agreste separaban a dicho valle de la frontera boliviano-peruana. Un obstáculo menor para la voluntad de lucha que dichos combatientes detentaban. De los labios del propio Fidel Castro, los jóvenes peruanos habían recibido las orientaciones que les impulsarían hasta la localidad de Chaupimayo donde, en abril de 1962, Blanco –en lo que fue el punto culminante de su carrera como organizador– había sido elegido secretario general de la Federación Provincial de Campesinos de La Convención y Lares. Cuatro décadas después, Ricardo Gadea recordaría la sesión en que, frente a un mapa del Perú, el comandante cubano explicaba la fórmula para proceder con éxito por la ruta de Bolivia al área convenciana: había que ganar la cumbre de la cordillera y proceder a través de ella, de manera que, "si el ejército viene por el lado oriental ustedes se pasan al occidental y si vienen por el lado occidental se pasan al oriental". Esa era su memoria de lo que, más que una conferencia geopolítica, era un ritual de la voluntad. Inocultable la sensación de pasmo del entrevistado al retrotraer aquel episodio, dice más con la leve sonrisa irónica que con sus palabras. ¿Y nadie le discutió nada?, pregunto. Nada –responde--"había un gran voluntarismo, una simplificación de la información, un gran desconocimiento".
29 No va más allá. Pesa, a través del tiempo, la fuerza de la lealtad a Cuba y su revolución.
Del otro lado de la frontera, la situación política en que el ELN esperaba insertarse iba desvaneciéndose aceleradamente. En julio del año anterior los militares depusieron a Manuel Prado: la "convivencia" terminaba a trompicones. Con una combinación de concesiones y medidas represivas, el nuevo régimen comenzó a contener al movimiento campesino. En enero del 63, una gran redada nacional llevó a la cárcel a miles de militantes y sindicalistas. Tras una escaramuza –ocurrida a mediados de diciembre de 1962– en que se produjo la muerte de dos policías, Blanco pasó a la defensiva. En febrero, un decreto-ley ordenaba el inicio de la Reforma Agraria en los valles de Lares y La Convención. Blanco quedó aislado. El 29 de mayo, finalmente, cayó en manos de sus perseguidores, 15 días después de la caída de Heraud. Desde prisión, unas semanas más tarde, reafirmaría su distancia de la "errónea" línea guerrillerista: "admiré la valentía de los muchachos de Madre de Dios, pero siento mucho que tanta energía revolucionaria se haya desperdiciado".
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De estos acontecimientos supo Luis de la Puente desde prisión. Tan pronto salió, se trasladó al valle de La Convención. Cuba –según recordaría Ricardo Napurí– les había ordenado tomar contacto con Hugo Blanco. De la Puente se habría resistido, subrayando su desinterés por unificarse con éste o con el propio Béjar. Pensaba que el liderazgo de la revolución debía estar en manos del MIR y tenía suspicacias de tratar con un trotskista como Blanco o, inclusive, con el propio Napurí, a quien comenzó a ver también como trotskista. Tras una "gran discusión", finalmente el viaje se realizó. Una vez allí, De la Puente quiso aprovecharse del hecho de "que Blanco acostumbraba a homenajear a quien lo visitaba con una gran conmemoración, con miles de campesinos" para filmar el evento con el fin de mostrar en Cuba que todo ese movimiento "estaba bajo su disciplina". Nueva discusión: "porque era un problema ético, además de político", siempre según Napurí.
31 Quedaron las imágenes de Luis de la Puente dirigiéndose a una multitud campesina. Lo cierto es que no hubo acuerdo entre los líderes. No volverían a encontrarse. De La Convención, vía Lima, el líder mirista se dirigió a Cuba, donde le esperaban nuevos problemas.
La preferencia del Che por el ELN reflejaba no sólo su gusto por un esquema foquista típico, sino las dificultades entre aquel y el MIR. De la Puente se había resistido a la impaciencia del argentino-cubano. Acaso tenía Guevara una visión tan pobre del liderazgo aprista que pensaba que el mero acto insurreccional ejercería un influjo magnético sobre una masa como la aprista tantas veces engañada. Por ello habría querido presionar al MIR a alinearse con su "modelo". En consecuencia, mientras De la Puente purgaba prisión, las solicitudes de sus compañeros para regresar a combatir al Perú habían sido desoídas, enviándolos más bien a cazar bandidos en el Escambray.
32 Terminado el entrenamiento militar –recordaría Ricardo Gadea– "nos sentíamos desesperados por regresar y no entendíamos por qué no nos lo permitían".33 Testigo de esas tratativas, Ricardo Napurí nos acerca al contenido de las mismas. De la Puente "era un experto en el problema agrario y campesino" y "lo desarmaba al Che cuando le explicaba la composición orgánica del campo en el Perú". Le había explicado la importancia de la sindicalización rural y el peso de las "miles de comunidades campesinas" y "su tradición de disciplina interna y de combate". Lo que ponía en duda el esquema del "foco puro", pues De la Puente le decía que en el Perú había "organizaciones campesinas concretas", con las cuales había que hacer un trabajo previo, pues el campesino no iba " a abandonar sus organizaciones porque yo le ponga una guerrilla". Entonces –según Napurí– "el Che comprendió que debía 'matizar' su idea del foco pensando que lo que se prometía en Perú era mucho más". A tal punto que "por un tiempo consideró que Perú era una punta de lanza en sus afanes internacionalistas de exportar la revolución". De ahí que "muy convincentemente nos dijo que si la insurrección 'prendía,' lo tendríamos a nuestro lado en las sierras peruanas".34
En esa discusión, Napurí formulaba una pregunta bastante pertinente: si existía "un núcleo probado de militantes y activistas, si quedaban aún relaciones con el campo, si se habían mejorado los vínculos con estudiantes y la clase obrera", tal como sostenía De la Puente, entonces: "¿por qué no construir al MIR como un partido obrero y socialista?", lo cual "no negaba los compromisos con el Che, ni el internacionalismo, sino que los inscribía sobre una nueva base". Se desató entonces –según el ex aviador peruano– "una discusión decisiva". ¿Era el foco "necesariamente contradictorio con la existencia del partido"? Napurí opinaba que no en tanto que la guerrilla se sujetara al partido revolucionario. Así lo demostraban experiencias como la leninista y la maoísta. Analizando el caso cubano, "De la Puente y quienes lo seguían afirmaban que el factor determinante de la victoria era la lucha guerrillera". Él, por su parte, subrayaba el papel jugado por el "llano", por "el gran aparato urbano" del Movimiento 26 de Julio que, con la huelga general del 1º de enero del 59, "había impedido los intentos del general [Eulogio] Cantillo de formar una junta militar que impidiera el acceso al poder de Fidel y los suyos".
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Es posible imaginar la confusión: el choque entre la sofisticación teórica de Ricardo Napurí y el ímpetu de Luis de la Puente. ¿Podía el Che arbitrar entre ambos? Había, para ello, importantes "factores adversos: la distancia, los problemas de comunicación". Como también "el hecho de que el Che concentraba las decisiones sobre Perú a pesar de estar abrumado de tareas y de sus frecuentes viajes al exterior".
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El elemento militante capaz de organizar ese enorme potencial provendría de la juventud aprista que –según De la Puente– respondería al llamado del MIR a la luz de la evidente traición de la dirección del PAP. Por eso, Guevara se había avenido a esperar. El tiempo pasaba, sin embargo, y lo prometido no se materializaba. La realidad era que no solamente el MIR no había logrado constituirse "en un polo de atracción para la juventud aprista" sino que, en el mundo campesino, solamente tenía la "influencia marginal que tenía De la Puente mismo por su condición de abogado laboralista". No tenía pues, el trujillano, "lo que había dicho al Che que tenía".
37 Sin la ruta de un aprismo de izquierda post-hayista disponible, con sus vínculos dentro del APRA prácticamente colapsados tras la "deuda de sangre" adquirida a raíz del asesinato del "defensista" aprista en Trujillo, De la Puente y el proyecto MIR habían llegado a un punto crítico.
Rodeado por estos dilemas, De la Puente optó por una suerte de fuga hacia adelante. Con su distintiva pasión, buscó en el mundo revolucionario la síntesis ideológica que avalara su proyecto. Así, mientras el Perú marchaba hacia su segunda elección presidencial en dos años, en procesos que habían incluido campañas con creciente participación y en los cuales la Reforma Agraria apareció como tema principal,
38 mientras el estallido campesino entraba en repliegue al compás de una mezcla de concesiones y represión, el líder del MIR recorría la geografía del este comunista llegando a entrevistarse con Mao Tse Tung, con Ho Chi Minh y Kim Il Sung. De retorno a Cuba, acordó con el Che un diseño táctico basado –según descripción de Napurí– "en un supuesto modelo único cubano" consistente en varios focos guerrilleros apoyados por "un mínimo de partido" que entrarían en acción "a la brevedad posible". Convencido de que ese proyecto no funcionaría, Napurí escribió una carta al Che anunciándole que renunciaba al MIR. Éste, por su parte, anunciaría públicamente que había "zanjado" con el trotstkismo.
El gesto heroico
No había sido propicio para la izquierda local el largo año entre la entrevista de Luis de la Puente con Hugo Blanco y el último –y definitivo– retorno de aquel al Perú. El movimiento campesino –simbolizado por las luchas de La Convención– había sido contenido, la izquierda había sido duramente golpeada y en julio del 63, con apoyo del PC y con un inédito respaldo regional, Fernando Belaúnde Terry había sido elegido presidente. Un arquitecto de 51 años, mezcla de tecnócrata y caudillo, había hecho campaña desde 1956 a través de los "pueblos olvidados" del Perú ofreciendo Reforma Agraria, descentralización, caminos, ayuda técnica para las comunidades: una verdadera "conquista del Perú por los peruanos", en suma.
39 ¿Representaba éste una alternativa viable de transición post-oligárquica? El PAP, la izquierda, la derecha odriísta, todo el espectro político se encargaría, en todo caso, de que tal cosa no sucediera.
Imposible exagerar el sentido de urgencia que la demanda por reformas había cobrado por aquel entonces. Después de visitar el Perú, "numerosos observadores extranjeros tienden a pensar que un segundo frente revolucionario pronto aparecerá en nuestro país", señaló a fines de 1962 Sebastián Salazar Bondy, un intelectual moderado vinculado al MSP. Para ello –continuó– las condiciones objetivas estaban efectivamente presentes: el abismo socio-económico y la penetración imperialista se profundizaban en tanto que la miseria se extendía y la acumulación de riqueza por la casta oligárquica se hacía cada vez más rapaz. En la hacienda como peón, en las alturas como comunero, en el socavón como minero, en el umbral de su choza de adobe y paja, en las "barriadas" que rodeaban Lima, maceraba –añadió– el antiguo odio indígena hacia la urbe racista y occidentalizada y todo lo que ella representaba.
40 Frente al podrido sistema criollo, el mundo andino indígena –en pleno proceso de desborde sobre la franja costera– apareció como el espacio natural para un proyecto revolucionario. A inicios de los 60, sin embargo, esa fundamental dimensión de la nacionalidad peruana seguía tan desconocida como en los 20. Para algunos militantes como Hugo Blanco, el indigenismo todavía podía seguir siendo un referente más cultural que "científico". No tanto por la obra etnológica que éste venía produciendo en centros como el Instituto de Etnología de la Universidad de San Marcos, sino por su significado simbólico. Si Blanco podía hablar del "fervoroso respeto" que "los indios revolucionarios" podían sentir por "nuestro padre: el indigenismo", para la mayoría de la izquierda era una doctrina que hacía mucho tiempo ya había perdido fertilidad. Su líder de los 20 seguía siéndolo en los 60: Luis E. Valcárcel. Ahora, como etnólogo, apoyaba los proyectos desarrollistas centrados en torno a la comunidad indígena; entonces, había escrito que las masas indígenas tan sólo "esperaban a su Lenin" para desatar una "tempestad en los Andes" y sus ideas habían influido decisivamente el "socialismo indígena" descrito en los célebres Siete Ensayos de José Carlos Mariátegui.41 Tan influyente después, no obstante, este último texto había sido prácticamente desdeñado por los comunistas después de 1930.42 En realidad, en las condiciones de censura prevalecientes bajo Odría, la literatura se convirtió en un refugio intelectual, en un "recurso para conocer mejor esta realidad social y también para tratar de influir sobre ella y cambiarla".43 De las obras de Ciro Alegría, José María Arguedas y Manuel Scorza, muchos de los aspirantes a militantes campesinistas habían extraído sus imágenes del campo. Su apreciación de esa realidad, de tal suerte, era tan apasionada como poco informada de sus estructuras y procesos internos.
En ese contexto de "señores feudales" y "siervos indígenas", De la Puente y los suyos se vieron como el gran catalizador. En vísperas de su último retorno al Perú, Adolfo Gilly se había encontrado con el líder del MIR en La Habana. "Hablaba con pasión de la guerrilla que su movimiento había comenzado a organizar en el Perú", recordaría el argentino. Con la polémica chino-soviética a todo vapor, el peruano "apoyaba sin duda la línea de Pekín". Más preocupado por los aspectos prácticos de la guerrilla, sin embargo, prefería "no expresar públicamente sus reservas para evitar roces". De la Puente –recordó Gilly– había llegado al socialismo "por el camino empírico de los cubanos" y por ese camino iba "para adelante desde la ruptura con el APRA (...) hasta su aplicación concreta en la lucha armada".
44 Con ese ímpetu retornó al Perú. En febrero de 1964, delineó ante unas 30.000 personas reunidas en la Plaza San Martín el escenario que justificaba la opción armada: la visión de un país sin salida, con partidos burgueses que sólo podían ofrecer "traición y escepticismo"; con una izquierda erróneamente ilusionada con "los caminos electoralistas y politiqueros", en la que hasta "inmundos traidores" prostituían la palabra "revolución". En el mundo y en América, mientras tanto, "la revolución avanzaba incontenible". Y si en el Perú la izquierda aún no actuaba era porque pasaba por una grave "crisis de fe".45 El entrampe del belaundismo, en los próximos meses, avalaría ese diagnóstico inicial: la prueba de la necesidad histórica de una vanguardia capaz de romper, armas en mano, el impasse semicolonial.
El mismo día de la inauguración de su régimen, en efecto, miles de campesinos comenzaron a tomar haciendas en varias provincias de la sierra del país. Tras varios meses de pasividad, con un nuevo Ministro de Gobierno, a inicios del 64 comenzó la represión. El PAP, mientras tanto, suscribía con la Unión Nacional Odriísta del ex dictador Odría una alianza parlamentaria abocada, en los meses subsiguientes, a bloquear y mediatizar la aprobación de la ley de reforma agraria. La violencia en ese contexto aparecía como un elemento inevitable. La experiencia de las recuperaciones de tierras –según De la Puente– probaba que "si los campesinos no se organizan, se unen y se arman, son masacrados" y que en esas circunstancias "el único poder valedero y real es el que se sostiene en los fusiles". Por eso, el campesinado requería de "su propia fuerza armada", cuyo embrión no era otro que la guerrilla. Era la clave de su "esquema insurreccional".
46 Negaba el "esquema citadino" de la Revolución de Octubre, inadecuado –según el MIR– para la realidad peruana, y delineaba, más bien, varios focos guerrilleros protegidos por una "zona de seguridad" que, por su topografía y vegetación, eran virtualmente inaccesibles.47 Desde ahí, la guerrilla irradiaría su mensaje, erosionando gradualmente al "ejército mercenario", persuadiendo a sus soldados-campesinos de no atacar a sus hermanos del pueblo y desencadenando, en fin, "todas las potencias heroicas de las masas".48 Ya instalado en su base de Mesa Pelada, provincia de La Convención, De la Puente compartiría con Adolfo Gilly su visión del proceso armado a punto de iniciarse: en "corto plazo" las acciones guerrilleras se traducirían en "una revolución agraria, serrana, campesina". En ese marco, dirigidos por el partido revolucionario, los grupos campesinos invadirían las tierras de los latifundios "como ya lo hicieron espontáneamente en 1963 en todo el territorio". En un "momento posterior" saltaría "la bomba de tiempo de las barriadas marginales", donde vivía el 30% de la población de Lima, en ese "cinturón de resentimiento y miseria que en momento dado va a apretar". A esa dinámica se sumarían los estudiantes de "las dieciséis universidades que hay en el Perú", doce de las cuales estaban "controladas por la izquierda", juventud que se encontraba "muy radicalizada" y cuya "vocación de lucha es muy grande".49 Sintomáticamente, a continuación de los estudiantes, el flamante comandante guerrillero añadió: "Pienso, me olvidaba, que la clase obrera participará con posterioridad, primero con sus propias formas de lucha y en un momento dado, directamente dentro del proceso insurreccional". Y en ese rumbo, los mineros serían "los más avanzados", seguidos por "los braceros agrícolas de la Costa" y, en último lugar, los obreros fabriles".50
Era más que un simple lapsus. La prédica del MIR desdeñaba no sólo el papel de los partidos "tradicionales" sino los sindicatos y otros elementos "políticos". Ahí la diferencia con el resto de la izquierda local. Con Jorge del Prado, por ejemplo, secretario general del PCP, para quien "un arduo trabajo de masas" se requería para consolidar un liderazgo revolucionario en un país como el Perú, en el que los factores subjetivos marchaban claramente desfasados del desarrollo de los objetivos: una labor que requería usar "todas las formas de lucha", la electoral entre ellas.
51 En la creación de las "condiciones revolucionarias" –era la réplica mirista– "nos abstenemos nosotros de entrar a ese juego corrompido y corruptor y preferimos identificarnos con ese profundo y alentador rechazo que expresa el pueblo cuando dice: la política es una cochinada".52 El Partido de la Revolución Peruana, en todo caso, surgiría de la lucha. Nos llaman "comunistas" –escribiría De la Puente en su misiva a Gilly–, pero la verdad cruda es "que se trata de un movimiento que por ahora corresponde absolutamente al MIR". El proceso se había iniciado "de forma irreversible". Si no querían "perder el tren de la historia", a los partidos de izquierda sólo les quedaba "asumir su papel".53
Las objeciones, en realidad, no sólo provenían de fuera de la organización. Aprobar el esquema insurreccional significó un importante desgarramiento, puesto que no todos dentro del MIR compartían la visión de Luis de la Puente de un escenario con una sola salida de corte insurreccional. Así, cuando en marzo de 1964 se decide "ir hacia la captura del poder por la vía armada", dicha propuesta debe imponerse a las de Carlos Malpica, quien prefería "luchar por la construcción del partido", y a la de Héctor Cordero Guevara, quien abogó por una combinación de lucha armada y lucha electoral.
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Convertido en la "sierra" de la versión peruana de la revolución castrista, ¿cuánto podía esperar el MIR del "llano" local? De hecho, hacia abril del 65, a Ricardo Gadea se le encargó establecer contacto con la izquierda capitalina. Al respecto, no fue mucho lo que pudo lograr. De los "moscovitas" del PCP, recuerda, recibió "una cautelosa solidaridad". Con la facción "pekinesa" fue una reunión difícil. Los acusaron de presionar a su gente para incorporarse a la guerrilla. En general –concluye Gadea– nunca se diluyeron del todo los prejuicios de que "seguíamos siendo apristas, que ignorábamos el papel histórico del PCP". A las fracciones pekinesas –comentaría De la Puente– no se les podía pedir que se sacudieran "de la noche a la mañana de todas sus taras revisionistas".
55 El apoyo recibido de los trotskistas y del Frente de Liberación Nacional tenía, lamentablemente, pocas consecuencias prácticas, pues "ellos carecían de aparato". En tanto que, con el recién fundado Vanguardia Revolucionaria no conversamos orgánicamente, "aunque ellos se aprovecharon de la simpatía por la guerrilla para atraer gente hacia sus filas". En el caso del MSP, en el plano personal, algunos como Sebastián Salazar Bondy nos dieron su apoyo personal. En el fondo –concluye Gadea– "creíamos que nuestras capacidades militares iban a ser suficientes para iniciar un proceso similar al cubano".56 Reflejo de esa falsa seguridad, no sólo no actuaron para prevenir la infiltración sino que sus dirigentes comentaron públicamente sus planes, el esquema táctico y aun la posible ubicación de sus zonas guerrilleras. Al respecto –como lo reconocería Ricardo Gadea años después–, había un grave problema de fondo:
Sobre el diseño de las acciones carecíamos de información o reflexión específica. Ninguno de nosotros era un combatiente experimentado, no contábamos con ningún militar de verdad, ni extranjero ni peruano. Sobre las Fuerzas Armadas nunca se analizó que los EE.UU. habían adoptado una línea contra la subversión continental y que estaba entrenando cuadros del Ejército Peruano; no sabíamos tampoco que el Perú era el segundo país en número de oficiales entrenados en la Escuela de las Américas. Jamás se trabajó ese aspecto sistemáticamente. De ahí que nadie se detuviera a calcular las enormes debilidades en ese plano. En comunicaciones, por ejemplo, estábamos separados por inmensas distancias. De 5 o 6 núcleos que se planearon originalmente solamente dos llegaron a tener real conformación. Otro quedó a medias. Estábamos a cientos de kilómetros de distancia, y la única comunicación era un sistema de chasquis que pasaban por Lima. No teníamos cómo establecer esta relación directa, de haber contado con equipos de radio transmisor hubiésemos podido evitar muchísimos errores. Hubo una sobrevaloración de nuestras capacidades políticas, se dio por descontado que lo militar era una actitud heroica.
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La respuesta del "comandante" De la Puente a un cuestionario que le enviara la revista Caretas refleja el estado de ánimo con que estos hombres habían marchado al combate. Las preguntas inciden en los puntos críticos del experimento armado. ¿Qué posibilidad tienen de "ampliar su acción" partiendo de un "sector tan remoto"? ¿Cómo tener éxito en una zona como el valle de La Convención con "los efectivos apreciables con que cuenta el Ejército" en esa zona y "todos los trabajos que viene realizando allí la fuerza armada"? Puesto que dicho valle se conecta con el resto del país a través de un desfiladero, ¿no podrían las Fuerzas Armadas embotellarlos con facilidad?
Subrayando la flexibilidad de la guerrilla, respondió el jefe del MIR aludiendo a los caminos de herradura a través de los cuales "caminamos a cualquier hora, con cualquier clima y en cualquier dirección". Acaso un cuartelazo o un motín –continuó el líder trujillano– podía ser "embotellado", pero no una revolución. De ahí, entonces, que no les preocuparan "los efectivos del Ejército, de Rangers, de la Policía o de los Cuerpos de Paz" si lo que estaba en curso bajo la dirección del MIR era un "hecho social, un sentimiento de rebeldía colectiva, una bandera ideológica", eventos imposibles de embotellar "cualesquiera fuesen el número de efectivos de las fuerzas represivas". Por algo –añadió– nuestra zona guerrillera se llama "Ilarec Ch'asca" o "Estrella del Amanecer", centro orientador de conciencias, anuncio del nuevo día. Dada su precariedad material y logística, de su "fe en el pueblo y la revolución" dependía, en última instancia, la victoria de la revolución.
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Una pregunta final incidiría en el problema de identidad que el movimiento revelaba. ¿Más allá de la retórica, no es el suyo un "gesto desesperado" más que el inicio de "un proceso real y coherente hacia un Perú mejor?" "No somos revolucionarios por accidente", respondió el trujillano, haciendo recuerdo –en esa hora crítica– de su trayectoria aprista, remontándose a 1954, a su entrada clandestina al Perú "desde nuestro destierro en México". Si no hubiéramos sido consecuentes con nuestros principios –continuó–, estaríamos en el Parlamento o en cualquier posición de poder. Y sin embargo, al mismo tiempo, el MIR era "algo completamente nuevo dentro de la izquierda peruana", porque "nuestra dirección es joven, incontaminada, decidida y consecuente", como lo demostraba que hubiesen abandonado los métodos clásicos que habían desprestigiado y contribuido a la desintegración de numerosos partidos de izquierda. Viejo y nuevo, aprista e izquierdista, el propio enfoque político de la insurrección vacilaba en las vísperas mismas de la entrega final.
En mayo del 64, De la Puente se había entrevistado con el Ministro de Gobierno responsable de la represión del movimiento campesino inflingida a comienzos de año, a quien le propuso que, frente al obstruccionismo del bloque apro-odriísta en el Parlamento, el Presidente Belaúnde debía "disolver" ese organismo y "convocar un plebiscito nacional para romper el círculo vicioso", denunciando a los obstruccionistas "ante el pueblo en un mitin que sería gigantesco e histórico". Continuar con la pasividad –advirtió el revolucionario al jefe de la policía del régimen– "estaba madurando las condiciones para la lucha armada en el país". Un año después, estando ya en el monte, las consignas inmediatas del MIR seguían sugiriendo la posibilidad de una salida política a la insurrección:
1. Disolución inmediata del Parlamento.
2. Amnistía general y sanción a todos los responsables civiles o militares de las masacres contra el pueblo.
3. Reforma Agraria auténtica, sin excepciones de ninguna clase.
4. Salario vital-familiar y móvil de acuerdo al costo de vida.
5. Reforma Urbana.
6. Recuperación inmediata del petróleo peruano y denuncia de los contratos con empresas imperialistas sobre nuestras riquezas.
7. Recuperación de la plena soberanía nacional.
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El Parlamento –bastión de la oligarquía y sus aliados apristas–, y no el Ejecutivo encabezado por Belaúnde Terry, aparecía en ese momento como el blanco del MIR. El destino de la guerrilla, sin embargo, estaba para ese entonces definido. En diciembre de 1964 habían acordado que, a partir de entonces, de ser detectados, debían defenderse e impedir su captura. En abril siguiente, en una reunión celebrada en Ica, la base del sur informó que un destacamento de unos 200 policías había entrado al área de Mesa Pelada, "interrogando campesinos mostrando una foto de Luis de la Puente, pidiendo información sobre él". La dirección local había acordado "montar una emboscada en tal punto e iniciar las acciones". Solicitaba, en consecuencia, el respaldo de las otras bases. El delegado del comité regional del centro –la guerrilla Túpac Amaru– volvió a su base con ese acuerdo en mano. "Ya no volveríamos a comunicarnos", recuerda Gadea. Al retornar a Mesa Pelada, sin embargo, comprobó que la situación de emergencia ahí se había atenuado y que se había retomado el trabajo campesino. La policía se había replegado antes de llegar al punto de la emboscada. "Un día, a la hora del desayuno, nos enteramos por la radio que en el centro habían comenzado su cadena de operaciones. Fue una situación terrible".
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Eran los primeros días de junio de 1965. En el Parlamento, la coalición apro-odriísta demandó mano dura, mientras se ordenaba la emisión de "bonos en defensa de la soberanía nacional" para apoyar la liquidación del brote insurgente. A fines de mes tiene lugar la "batalla de Yahuarina". Nueve policías muertos, entre ellos un oficial. El gobierno ordenó entonces al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas hacerse cargo de la situación. A fines de septiembre, apresurado por el sorpresivo inicio de las acciones, el reconstituido ELN de Héctor Béjar entró en acción ajusticiando a dos latifundistas en la sierra de Ayacucho; por algunas semanas actuarían en la zona oriental de ese departamento en el límite con Cuzco. En octubre, con de la Puente Uceda, cayó la dirección. Gadea, enviado a Lima a reconstruir la red de apoyo urbano, escapa de la muerte pero no de la cárcel. En el norte, el frente encabezado por Gonzalo Fernández Gasco no entra en combate optando por dispersarse. A inicios de enero del 66, con la caída de Guillermo Lobatón, el gesto heroico del MIR quedaba completamente debelado. Algunas explosiones dinamiteras intentaron hacer resonar en la capital el inicio de la lucha armada. "Hasta los más escépticos en la izquierda –escribiría Ricardo Letts– se alinearon momentáneamente, con admiración y respeto". No se produjeron, sin embargo, actos masivos de respaldo a los alzados: "el país parecía como anonadado".
Epílogo
Su abrumadora derrota dramatiza la notable precariedad del proyecto armado del MIR. Entendieron que su misión era proveer el elemento subjetivo en una situación, en términos objetivos, definidamente revolucionaria. El camino elegido, sin embargo, los empujó hacia el más completo aislamiento. Ni una evaluación cabal de las causas del triunfo cubano ni una lectura adecuada de la realidad rural andina estuvieron a mano en el 65. Ya en el monte, a semanas escasas de su combate final, De la Puente escribiría: "este país es quizá el más contradictorio de América Latina", pasando a examinar en detalle la enorme complejidad de la sociedad peruana. En su visión, sin embargo, a mayor complejidad, mayor fe en que la fuerza del pueblo concurriría al llamado insurreccional. Era ese el ethos mismo del proyecto guerrillero: nada sino la insurrección podía desatar las fuerzas capaces de barrer con la dominación oligárquica y el consiguiente colonialismo interno. Conocedor de primera mano del proceso del MIR, Roger Mercado conversó con él poco antes de su partida a Mesa Pelada. Concluyó que sobreestimaba "la capacidad del MIR para lograr, con su heroico gesto, la unidad indispensable para la victoria", sugiriendo que su antiguo compañero era consciente que el sentido último de su grave decisión era reivindicar para el movimiento revolucionario "la consecuencia y la dignidad tan venida a menos". Aquel imperativo moral era motivo por demás suficiente para quien –según Mercado–, como líder político, aparecía como "el vínculo, hacia atrás, con las tradiciones insurreccionales del APRA y, por extensión, de los caudillos civiles del siglo XIX".
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Para la generación de De la Puente, la historia del aprismo podía ser vista como una sucesión de gestos audaces y heroicos que, a través del tiempo, habían sedimentado una tradición de lucha genuinamente popular. La figura del Jefe anudaba el proceso y le otorgaba su sello particular. En Haya, como individuo, anclaban las amarras de la más distinguible identidad política forjada en el Perú.
En octubre de 1948, sin embargo, había comenzado una historia distinta. Con la mística horadada, de entonces al 59, De la Puente viviría el complicado alejamiento de su alma mater política. Entre el 60 y el 62 la ruptura tocó fibras más profundas en torno a su carcelería, a causa de su confrontación con activistas de su ex partido. En las luchas revolucionarias latinoamericanas y asiáticas, del 63 en adelante, el trujillano buscó el marco teórico alternativo para la revolución que el PAP había traicionado. Derivó de ese aprendizaje una visión polarizada que acentuó el sentido trágico y heroico de la política que de su formación aprista provenía. En un país de "vicios, corrupción, peculados" –había sostenido Haya en los años 30–, para ser digno de la victoria, el APRA debía lavarse "con la sangre de su sangre", tomando conciencia de que la "muerte no puede ser obstáculo".
62 De la "traición aprista" era de lo que había que lavarse en los 60 para rescatar lo auténtico de aquella historia heroica que amenazaba perderse. Fue ese gesto –por encima del fracaso político e ideológico de su proyecto– lo que convirtió a De la Puente Uceda en símbolo vibrante de una nueva identidad política.
"Hablar sobre la nueva izquierda en su fase fundadora –escribiría Jorge Nieto Montesinos en 1990– es en extremo delicado" pues "hablamos de nuestros héroes, de aquellos que murieron para realizar sus sueños". Siendo así, "¿qué derecho nos asiste para intentar entrever sus circunstancias y reclamarles sus ausencias?"
63 Declaraciones como esa reconocerían la preeminencia del "gesto heroico". En el terreno de los símbolos, De la Puente conseguía la victoria que su debilidad le negaba en el terreno de los hechos. Para bien o para mal, la memoria de su trágico fin sería para la nueva izquierda un referente identitario fundamental.
Entre algunos apristas, la recuperación de la figura del "comandante heroico" aparece como un acto de justicia y clarificación histórica. No es gratuito que no se haya valorado la acción política de Luis de la Puente –según Eduardo Bueno León– en un partido en el cual los errores políticos suelen ser transformados en ocasiones perdidas o traiciones a la figura del jefe. "Cuando enfrentemos el pasado político-militar del APRA, que en última instancia era expresión de su vocación revolucionaria –concluye Bueno León– muchos mitos se derrumbarán".
64 Recientemente, su compañero de partido, el médico Homero Burgos Oliveros –presidente de la Región La Libertad, cuna de Haya de la Torre tanto como del líder del MIR– confirió a De la Puente la condecoración "Gran Orden de Chan Chan en el grado de Gran Cruz". En su discurso, Burgos Oliveros demandó a "todos los poderes del Estado" la "ubicación, identificación y entrega a sus familiares de los restos del insigne luchador social". No quiero "cargar la culpa de los que lo condenaron a muerte", afirmó, refiriéndose al proyecto de ley presentado por su propio partido estableciendo la pena de muerte para los insurrectos del 65.
Desaparecida la generación fundadora, la tradición aprista se refuerza y reincorpora en su firmamento simbólico a sus más prestigiosos disidentes, recobrando así –de manos de los herederos de la "nueva izquierda"– el legado de una lucha dirigida contra ella. Cerrado, con la derrota de Sendero Luminoso, el ciclo de la violencia insurreccional abierto con el MIR en el 65, la imagen del guerrillero puro y justiciero –frente al vesánico y fundamentalista encarnado por Abimael Guzmán–aparece más nítida y acomodable. Frente al desprestigio actual de la política y de los políticos, uno se pregunta si esa cultura política de héroes y traidores pudiera seguir teniendo vigencia hoy. Y si, de ser esto posible, coadyuvaría a reproducir el culto a la violencia que históricamente la acompañó.

NOTAS
Regis Debray, ¿Revolución en la Revolución?, La Habana: Casa de las Américas, 1967.
José Rodríguez Elizondo, La crisis de las izquierdas en América Latina, Caracas: Instituto de Cooperación Iberoamericana/Editorial Nueva Sociedad, 1990; Timothy Wickham-Crowley, Guerrillas and Revolution in Latin America: a comparative study of insurgents and regimes since 1956, Princeton, NJ: Princeton University Press, 1992 y Thomas C. Wright, Latin America in the Era of the Cuban Revolution, New York: Praeger Publishers, 1991.
Véase al respecto, Raj Desai y Harry Eckstein, "Insurgency. The transformation of Peasant Rebellion", en World Politics, vol. XLII, no. 4, Julio 1990, pp. 442-465.
Luis Alberto Sánchez, Apuntes para una Biografía del APRA (Una larga guerra civil), Lima: Ediciones Mosca Azul Editores, 1979, p. 114.
Andrés Townsend Ezcurra, 50 Años de Aprismo. Memorias, Ensayos y Discursos de un Militante, Lima: Editorial e Imprenta Desa, 1989, p. 84.
Héctor Cordero Guevara, "El Apra y la Revolución (Tesis para un replanteamiento revolucionario)" [1952], en Del Apra al Apra Rebelde (Documentos para la Historia de la Revolución Peruana), Lima, 1980, pp. 1-35.
Horacio Tarcus, El marxismo olvidado en la Argentina: Silvio Frondizi y Milcíades Peña, Ediciones El Cielo por Asalto, 1996, pp. 26 y 141.
Juan Cristóbal, ¡Disciplina Compañeros!, Lima: Debate Socialista, 1985, p. 153.
José Bermúdez y Luis Castelli, "Treinta años del Che" (Entrevista a Ricardo Napurí), en Revista Herramienta, No 4, http://www.inisoc.org/che.htm.
H. Tarcus, El marxismo olvidado en la Argentina, p. 143.
J. Bermúdez y L. Castelli, "Treinta años del Che". Las citas siguientes corresponden a este texto.
"La Realidad Nacional y la línea política de la Convivencia". Moción presentada en la IV Convención del Partido Aprista el 10 de octubre de 1958 en Del Apra al Apra Rebelde, pp. 56-108.
Ibíd., pp. 123-24.
M. J. Orbegoso, "Luis de la Puente Uceda: Rebelde con Causa", en MJO-Entrevistas, Lima, 1989, pp. 46-53.
Luis de la Puente, La Reforma del Agro Peruano, prólogo de Marco Antonio Malpica, Lima, s/f.
Marco Antonio Malpica, Biografía de la Revolución. Historia y Antología del Pensamiento Socialista, Lima: Ediciones Ensayos Sociales, 1967, pp. 503-504.
H. Tarcus, El marxismo olvidado, p. 149.
MIR, "Manifiesto de Chiclayo", Lima: Ediciones Voz Rebelde, 1963, p. 13.
J. Bermúdez y L. Castelli, "Treinta años del Che", p. 4.
Véase sobre el tema: Howard Handelman, Struggle in the Andes: Peasant Political Mobilization in Peru, Austin: University of Texas Press, 1974; Eric Hobsbawn, "Peasant Land Occupations", en Past and Present 62, febrero 1974, pp. 120-152; Hugo Neira, "Sindicalismo campesino y complejos regionales agrícolas", en Aportes [Paris, Francia] No 18, octubre 1970, pp. 27-67.
POR (Órgano del Partido Obrero Revolucionario) No 9 (Julio 1, 1961) y 10 (Julio 20, 1961).
Aparte de Tierra o Muerte, sus planteamientos son expuestos en El camino de nuestra revolución, Lima: Ediciones Revolución Peruana, 1963.
Para una historia detallada de este episodio, véase: Gonzalo Añí Castillo, El secreto de las guerrillas, Lima: Ediciones Más Allá, 1967.
Véase al respecto, Matt Childs, "An Historical Critique of the Emergence and Evolution of Ernesto Che Guevara´s Foco Theory", en Journal of Latin American Studies, 27, 1995, pp. 593-624.
Entrevista con el autor. Lima, agosto 20, 2003. "Sofocleto" era un conocido militante comunista peruano y Violeta Carnero Hocke era una militante aprista devenida izquierdista en los años 50. Su hermano Willy había participado con Luis de la Puente Uceda en el plan insurreccional de 1954, lanzado con apoyo peronista.
Ibíd.
Héctor Béjar, Las guerrillas de 1965: Balance y Perspectivas, Lima: PEISA, 1973, pp. 17-18.
Entrevista con el autor.
Entrevista con el autor.
Hugo Blanco, "Generalidades sobre el modo de acción del militante de la ciudad que atiende al campo y algunas notas", Cuartel Mariscal Gamarra, junio de 1963, en Revolución Peruana, órgano del FIR, Julio 2, 1963, pp. 7-11.
J. Bermúdez y L. Castelli, "A treinta años del Che".
Testimonio de Ricardo Gadea en Jon Lee Anderson, Che Guevara. A Revolutionary Life, New York: Grove Press, 1997, p. 560.
Entrevista con el autor.
J. Bermúdez y L. Castelli, "A treinta años del Che".
Ibíd.
Ibíd.
Ibíd.
En las elecciones presidenciales de 1962, Haya de la Torre había derrotado por escasísimo margen a Fernando Belaúnde Terry. Esos comicios, sin embargo, fueron declarados nulos por la Junta Militar en el poder. En el nuevo sufragio de 1963, Belaúnde alcanzó el porcentaje necesario para convertirse en Presidente de la República.
Fernando Belaúnde Terry, La conquista del Perú por los peruanos, Lima: Ediciones Tawantinsuyu, 1959.
Sebastián Salazar Bondy, "Andes and Sierra Maestra", en Monthly Review, Diciembre 1962, vol. 14:8, pp. 414-422.
Sobre la evolución del pensamiento de Valcárcel, véase Luis E. Valcárcel, Memorias, Lima: IEP, 1981. Para un balance reciente del pensamiento indigenista peruano, Mirko Lauer, Andes Imaginarios. Discursos del Indigenismo 2, Lima: SUR-Centro Bartolomé de las Casas, 1997 y Carlos Franco, "Impresiones del Indigenismo", en La Otra Modernidad (Imágenes de la sociedad peruana), Lima: CEDEP, 1991, pp. 57-77.
Primero vino el ataque al "mariateguismo" por un funcionario de la Internacional (V.M. Miroshevski, "El 'populismo' en el Perú. El papel de Mariátegui en la historia del pensamiento social latinoamericano", en Mariátegui y los orígenes del Marxismo Latinoamericano, Selección y prólogo de José Aricó, México: Siglo XXII Editores, 1978, pp. 55-70). Jorge del Prado, posteriormente, rescató su pensamiento como pilar de la experiencia comunista peruana. A comienzos de los años 50, según Manuel Miguel de Priego, no pudo encontrar en Lima "comunista alguno que me pudiera prestar los Siete Ensayos". (Manuel Miguel de Priego, "Memoria y presencia del comunismo en el Perú", en Pensamiento político peruano 1930-1968, pp. 233-285). Sobre las influencias del pensamiento de Valcárcel en Mariátegui, véase: Gerardo Leibner, El Mito del Socialismo Indígena de Mariátegui, Lima: PUC Fondo Editorial, 1999 y José Luis Rénique, Los Sueños de la Sierra, Lima: CEPES, 1991, capítulo 3.
"Entrevista a Mario Vargas Llosa", en Primera Mesa Redonda sobre Literatura Peruana y Sociología del 26 de mayo de 1965, Lima: IEP, 2003, pp. 70-87.
Adolfo Gilly, La senda de la guerrilla, México: Editorial Nueva Imagen, 1986, p. 150.
Luis de la Puente Uceda, "El camino de la revolución" [Febrero, 1964], en Obras de Luis de la Puente Uceda, Lima: Voz Rebelde Ediciones, 1980, pp. 3-19. En adelante, OLPU.
L. de la Puente, "Los dos árboles" [1964], en OLPU, pp. 111-113.
L. de la Puente, "Esquema de la lucha armada" [Diciembre 1964], en OLPU, pp. 59-65.
L. de la Puente, "Nuestra posición" [Marzo 1964], en OLPU, pp. 23-37.
De Luis de la Puente Uceda a Adolfo Gilly, Illarec Ch'aska (Estrella del Amanecer), 15 de agosto de 1965, en La senda de la guerrilla, pp. 152-156.
Ibíd., p. 155.
Jorge del Prado, "Mass Struggle –The key to Victory. The Political Situation in Peru and the Tactics of the Communist Party", en World Marxist Review, Mayo 7, 1964, pp. 11-18.
"Nuestra Posición", p. 30.
De L. de la Puente a A. Gilly, pp. 155-56.
J. Cristóbal, "Máximo Velando: el optimismo frente a la vida", p. 12.
De L. de la Puente a A. Gilly, p. 154.
Entrevista con el autor.
Ibíd.
L. de la Puente, "Respuesta al cuestionario presentado por la revista Caretas", en OLPU, pp. 101-07.
Ibíd., p. 107.
Entrevista con el autor.
Roger Mercado, Las guerrillas del MIR, 1965, Lima: Editorial de Cultura Popular, 1982, p. 81.
Víctor Raúl Haya de la Torre, "Discurso del 12 de noviembre de 1933", en O. C., vol. 5, pp. 153-160.
Jorge Nieto Montesinos, "¿Vieja o Nueva Izquierda?", en Pensamiento político peruano 1930-1968, pp. 381-410.
Eduardo Bueno León, "El regreso de la memoria histórica (¿Y si De la Puente hubiese permanecido en el APRA?)", en http://balcon1.tripod.com/eduardo20nov-01.htm

Por : JOSÉ LUIS RÉNIQUE
http://www.tau.ac.il/eial/XV_1/renique.html